domingo, 12 de octubre de 2014

Apocalipsis: ¡ La batalla esta ganada !

    "El Apocalipsis enfrenta el problema de la persecución revelando la otra cara de los acontecimientos, el lado oculto. 

Ilumina los hechos con la luz de la fe y descubre que Dios es Señor de la historia. El entregó todo su poder a Jesús. ¡Ahora Jesús conduce a su pueblo a la victoria final! 


    Nadie, por más fuerte que sea, conseguirá cambiar el rumbo del plan de Dios. Los opresores del pueblo van a ser derrotados y condenados, todos. La resurrección de Jesús es la prueba que garantiza todo esto. Así el pueblo recupera la memoria perdida y descubre la Buena Nueva dentro de los acontecimientos. Y de este modo la nostalgia se convierte en esperanza. ..

     Juan, que es un artista, un poeta, tuvo una experiencia muy profunda del poder, del amor y de la santidad de Jesús. Por eso pinta a Jesús de una manera muy gráfica. Dice que vio "una figura humana vestida de larga túnica con una faja dorada a la altura del pecho. El pelo de su cabeza era blanco como lana, como nieve; sus ojos llameaban, sus pies parecían bronce incandescente en la fragua y era su voz como el estruendo del océano. Con la mano derecha sostenía siete estrellas, de su boca salía una espada aguda de dos filos y su semblante resplandecía como el sol en plena fuerza" (1,13-16).

Una visión no puede ser tomada toda al pie de la letra, palabra por palabra. Lo importante es darse cuenta de la fuerza de este Jesús que "nos ama". Su túnica larga es señal de su sacerdocio. La faja dorada nos dice que él es rey. Los cabellos blancos sugieren su eternidad. Sus ojos como llama de fuego indican su ciencia divina. Los pies de bronce son señal de firmeza y estabilidad. Su voz fuerte revela majestad y poder. La espada que sale de su boca es su palabra que tiene el poder de Dios. Su rostro como el sol sugiere su autoridad.

Al ver así a Jesús, Juan cae como muerto a sus pies (1,17), señal de la debilidad y miedo que tenían las comunidades. Pero en este momento el cuadro inmóvil de Jesús se convierte en algo activo. Coloca su mano derecha sobre Juan y dice: "No temas, yo soy el primero y el último, el que vive. Estuve muerto, pero como ves estoy vivo por los siglos de los siglos y tengo las llaves de la muerte y del abismo" (1,18). Este gesto y esta frase de Jesús son como el centro del mensaje del Apocalipsis.

     El capítulo quinto trata de la visión del Cordero degollado. En la mano de Dios está un libro cerrado con siete sellos (5,1). Contiene el itinerario de la historia desde el año 33 hasta el fin. Nadie es capaz de abrir el libro (5,3). Juan llora (5,4). Es la situación de las comunidades. Ellos lloran porque creen que Dios ya no controla la historia. Alguien dice: "No llores, ha vencido el león de la tribu de Judá, el retoño de David; él abrirá el libro y sus siete sellos" (5,5).

Juan ve entonces "un Cordero... como degollado" (5,6). Es Jesús, que acaba de entrar en el cielo, llevando en su cuerpo las señales de la pasión. Jesús recibe el libro de las manos de Dios (5,7), y se convierte así en el Señor de la historia (5,13). Es él el que va a asumir el control de los acontecimientos y a ejecutar el plan de Dios. Gracias a la sangre del Cordero la liberación está ya en camino. El está ya liberando al pueblo (5,9-10). Resucitando de la muerte, Jesús recibió todo el poder y asumió el liderazgo: a Él "la gloria y el poder por los siglos de los siglos" (5,13). El imperio va a ser derrotado por el Cordero (17,14). Y como en el antiguo éxodo (Ex 15,1-22), también ahora todos estallan en un "cántico nuevo" de alabanza (5,9.12-14).

     En el capítulo XI se habla de la venida definitiva del Reino de Dios. Después de que el séptimo ángel toca la trompeta (11,15), se oye una aclamación que dice: "¡El reinado sobre el mundo ha pasado a nuestro Señor y a su Mesías, y reinará por los siglos de los siglos!" (11,15). Los veinticuatro ancianos, o sea, los representantes de todo el pueblo se arrodillan, adoran a Dios y dicen: "¡Gracias, Señor Dios, soberano de todo, el que eres y eras, por haber asumido tu gran potencia y haber empezado a reinar!" (11,17). Es el inicio de la celebración final de la historia. La venida de Dios en la historia de los hombres es el nuevo éxodo que acaba de terminar. ¡El fin llegó! ¡Dios probó para siempre que él es "Yavé", Dios con nosotros, Dios liberador!

     El capítulo XIV marca la oposición total que existe entre el Cordero y la bestia; entre los "que llevaban inscrito en la frente el nombre del Cordero y el nombre de su Padre" (14,1) y el mundo de gente marcada con el número de la bestia; entre el susurro del canto de victoria que alaba a Dios (14,2-3), y las palabras insolentes y blasfemas contra Dios; entre la fidelidad que resiste al imperio sin contaminarse (14,4), y la seducción del imperio que lleva a adorar a la bestia.

     El pueblo de las comunidades sigue al Cordero, sin contaminarse con el culto de los falsos dioses: son vírgenes (14,4). Alimentan su fe y perseverancia con la certeza de que Dios, y no el imperio, es el dueño del mundo (13,10). Se organizan de manera fraterna e igualitaria, como antiguamente las doce tribus (7,3-8). Es la lucha resistente del pueblo perseguido que, a largo plazo, va a derrotar al imperio (17,14). El tercer ángel anuncia la derrota final de todos los adoradores de la bestia (14,9-11). Y esta certeza da fuerza a las comunidades para continuar resistiendo (14,12-13). "1


...Jesús triunfante es el motivo de gozo y esperanza para todas las comunidades que luchan en esta vida. El Apocalipsis no se cansará de apoyarse continuamente en él. El es "el primero en nacer de la muerte", está vivo (1,18), realizando la promesa que el Padre hizo para nosotros. El es "soberano de los reyes de la tierra", con poder para dominarlos y vencerlos.
Este Jesús, fuerte, fiel y hermano, "nos ama". Llegó a derramar su sangre para liberarnos (1,5), y hacer de nosotros "sacerdotes para su Dios y Padre" (1,6). El tiene "el poder por los siglos de los siglos" (1,6). Al final de los tiempos, él volverá sobre las nubes: "todos lo verán con sus ojos, también aquellos que lo traspasaron" (1,7).
   



   "Cuando nos sentimos abrumados por situaciones que superan nuestras fuerzas, o cuando los designios de Dios sobre nuestra vida, sobre nuestros seres queridos o sobre la Iglesia en su conjunto nos parecen un libro sellado con siete sellos y tenemos que cumplir esos designios sin entenderlos, o cuando vemos que hoy también el pobre se hunde sin que a nadie le importe un bledo, entonces es la hora de ponernos de rodillas y gritar con toda nuestra fe: "¡Ha vencido el león de la tribu de Judá y abrirá el libro y sus siete sellos!" En él se les ha dado a todos los vencidos y a las víctimas del mundo una esperanza de que también ellos saldrán vencedores.

                 Está escrito que, en cuanto el Cordero tomó el libro de manos del que se sentaba en el trono, se oyó un coro que resonaba con voz potente de un extremo al otro del cielo y de la tierra y que decía: "Eres digno de tomar el libro y dc abrir sus sellos, porque fuiste degollado... ¡Eres digno, enes digno!", y está escrito también que al final todos "se postraron rindiéndole homenaje". Eso es lo que, dentro de unos momentos, haremos también nosotros cuando nos postremos para adorar al Crucificado, prolongando aquí en la tierra la liturgia divina del cielo. "Yo lloraba mucho", decía de sí mismo el profeta al comienzo de la visión, y también la Iglesia llora hoy.

            Llora por la muerte de su Esposo en la cruz, llora inmersa en las tribulaciones del mundo, llora por la defección y la dureza de corazón de muchos de sus hijos, llora por sus propias infidelidades. Y a esta Iglesia, de corazón contrito y humillado, reunida en tomo al Cordero para seguir a su Pastor, a esta Iglesia se dirigen hoy aquellas palabras rebosantes de júbilo y de esperanza. "¡No llores más! Enikesen, que ha vencido el león de la tribu de Judá, el Vástago de David. ¡Ha vencido!"."2






1.

 
2.  http://www.mercaba.org/FICHAS/Cantalamessa/ha_vencido_el_leon_de_la_tribu_d.htm

No hay comentarios:

Publicar un comentario

No se publicarán comentarios ofensivos a la Religión católica, o groseros.
Los comentarios de burlas o bromas serán borrados.
Recuerden que este blog esta dirigido para personas católicas practicantes.
Gracias.

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...