miércoles, 28 de agosto de 2013

Algunas características de las sectas



A continuación presentamos algunas de las características que con mayor frecuencia se presentan en muchas de las sectas.

Autonomía: La secta es así un refugio. Rechazan la sociedad, sus valores e instituciones. Todo es substituido por la propia comunidad. Aquí se conservan puros, perfectos, salvados.
Como vemos las sectas tratan de conseguir su autonomía, pero no respetan la del otro. En esto está presente la inestabilidad, la incertidumbre, la soledad. Ellos se creen poseedores absolutos de la verdad.

Salvacionismo: Solo los miembros de la secta son "elegidos", aceptados por Dios. El adepto es la luz. Y como estamos en los últimos tiempos hay que prepararse para la salvación. Pero la interpretación de la salvación suele ser reducida por las revelaciones de los iniciadores de la comunidad.

Fraternidad y Culto Emocional:  Se resaltan las vivencias personales y la experiencia religiosa, se trata de fomentar un clima de fraternidad entre los miembros. En el culto se favorece todo lo que llega al sentimiento como cantos apropiados y testimonios. Se crea una dependencia psicológica del líder y del grupo.

Militarismo Voluntario: Para ser miembro de una secta es preciso una adhesión voluntaria y libre a sus valores y normas. La secta exige ser miembro "vivo", "militante", y "activo"; está constituida por miembros voluntarios, aunque algunos después de ciertas etapas tienen exigencias de permanencia para conservar sus "secretos".
Ellos se consideran "santos"; los demás son mundanos, pecadores. Han de estar dispuestos al sacrificio y a seguir fuertes normas éticas.

Exclusivismo: Para ellos algunas veces la formación no es importante sino, el carisma, la vivencia, la entrega al ideal del grupo.
En ocasiones, el carácter exclusivista del medio en que vive el individuo hace que abandone el estudio, amigos, incluso familia, dedicando todo su tiempo a la secta. No quieren contaminarse con el mundo al que califican lugar de tinieblas.

Temor y Moralismo: A menudo sucede que los hombres actúan por temor más que por amor.
Y en las sectas está muy presente la amenaza de la condenación, de que el fin está próximo. Los métodos para inculcar temor aparecen con facilidad en los escritos y palabras de los fieles sectarios.

Autoritarismo y Obediencia: El grupo secta debe funcionar perfectamente. Para ello, nada mejor que una autoridad que mande con decisión. Esta viene del maestro que ha tenido una "experiencia" peculiar o "revelación". Por lo mismo lo que viene del maestro o líder no se discute, sino que se acepta "obedeciendo ciegamente". Así hay una entrega total a la secta y el cerrarse y protegerse dentro de ella. Como recompensa consoladora el grupo sectario le hace creer al fiel que él es de los "dignos" de pertenecer a la secta, es elegido, es salvado.

Perfeccionamiento Individualista: Más que ante las masas, las sectas se presentan ante el individuo prometiéndole la perfección. Ellos dicen ofrecerles una salvación inmediata y atrayente. Para ello rompen el contacto con el mundo, porque es perverso y está condenado.
Como el lujo, las riquezas y todo lo que proporciona placer es malo, hay que despreciarlo. Lo que importa es el futuro y una conducta incontaminada.

Acomodación Bíblica: Las sectas caen en una simplificación bíblica. Hay que reconocerle a muchas de ellas que le dan importancia a la Biblia, que orientan y motivan a leerla, que es algo familiar para todos sus fieles.
El problema es que la enfrentan con una postura de secta, que la adaptan a sus planes, que la utilizan como una estrategia para atacar y confundir a las personas débiles o sin formación. Sus libros preferidos son Daniel y el Apocalipsis. Caen en un reduccionismo y subjetivismo. Además muchas de ellas quitan, por no convenirles así, siete libros del Antiguo Testamento que son: Tobías, Judit, I Macabeos, II Macabeos, Sabiduría, Eclesiástico, y Baruc.

Tarea Proselitista: Esta es la única actividad que tienen muchas sectas, hacia el mundo y la sociedad.
En la tarea proselitista usan la Biblia y publicaciones propias. Ejemplo de esto son los Mormones y Testigos de Jehová.
La Biblia es una buena táctica para despertar la atención y animar a unirse al grupo. La usan como medio. Dicen enseñar a leer y a entender la Biblia, aunque a veces la falsifican.
Usan técnicas estudiadas de comunicación en las visitas a las casas, en las plazas, estadios, radio, televisión.
Son especialistas en propaganda.
Tienen un estilo proselitista amable, receptivo alegre, son atentos con las necesidades, en los problemas y aparecen como serviciales y amistosos.
La idea más importante de la predicación es la conversión. Se pide un cambio de vida, la ruptura con el pasado marcado por el pecado, el mal, el vicio, el error.
Las Sectas No Son Cristianas: Muchas de las sectas se dicen cristianas sin embargo analizándolas concluimos que no lo son, ya que fallan en cuanto a uno, varios o todos los elementos de la fe básica cristiana.
En cuanto a Cristo existen sectas que defienden que Jesús es un maestro, un líder, un ser con poderes y conocimientos especiales.
También hay sectas que dicen que Cristo es inferior al Dios eterno de la Biblia, que no existió como Dios desde toda la eternidad. Los Testigos de Jehová afirman que fue la primera criatura de Jehová.

La Iglesia Establece el Nuevo Testamento
Cuando Pablo escribió a Timoteo "desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es Cristo Jesús…"(2Tim. 3,15)
Él hablaba del A. T. porque en su tiempo todavía no se había escrito todo el Nuevo Testamento. Jesús no escribió ningún libro. Si hubiera querido que la fe viniera por la lectura, Él nos lo hubiera dicho.
Si poder leer hubiera sido el requisito para la salvación, habrían sido muchos perdidos en la historia de la cristiandad, porque el 80% o más de la gente no sabía leer.

Jesús no mandó a sus discípulos a escribir algo, sino que les mandó a predicar la Buena Nueva.
Sucede asimismo que las sectas que tienen en cuenta la Biblia la separan de la Iglesia y la tradición. Olvidan que la Iglesia y la Biblia son inseparables, ya que antes de escribirse el N.T., ya existía la Iglesia que creía en la Palabra de Dios y la vivía, no hay que olvidar que durante los 20 o 30 primeros años no se escribió nada. Por eso los católicos defendemos que la Biblia fue escrita "por la Iglesia y para la Iglesia" bajo la inspiración del Espíritu Santo. Antes de escribirse la Biblia se dio la tradición y después de escrita también tenemos la tradición eclesiástica para interpretar, clarificar, explicar y conservar la Biblia con la asistencia del E.S.

Ante esto, existen hoy autores católicos y protestantes que presentan la Biblia mediante diferentes tradiciones: evangélica, kerigmática o apostólica y eclesiástica o explicativa.

Existe mucha evidencia extra bíblica sobre la sucesión Apostólica. Los primeros miembros de la Iglesia, quiénes personalmente conocieron a los Apóstoles, (o sea los padres de la Iglesia) y fueron sus discípulos, enseñaron doctrinas definitivamente católicas.

El Espíritu Santo inspiró a Pablo y a los demás autores del N.T. a escribir para el bien de la Iglesia. Así empezó el proceso de la formación del canon. Pero no hay que olvidar que no hay ninguna prueba de que en el N.T. todo está detallado en cuando y como Jesucristo quiso estructurar su Iglesia.

Primero coleccionaron las cartas de San Pablo en diferentes ciudades. Algunas cartas se perdieron como la carta a Laodicea mencionada en Colosenses 4,16.
Marción, en el año 110 d.C. rechazó el A.T. y todo lo que era "judío" en los demás escritos cristianos.

Luego un hombre llamado Tacio trató de unir los distintos evangelios para que fuera un solo libro, pero no fue una idea aceptada por muchos.

En Antioquía, en el año 200 d.C. se usaba el evangelio que se llamaba Evangelio de Pedro mientras en otras ciudades del Medio Oriente rechazaban la carta a los Hebreos. En este tiempo, había muchos escritos falsos.
Enemigos de la Iglesia trataron de sembrar confusión y promover herejías a través de los evangelios y epístolas falsas como por ej. el Evangelio de Tomás (promovido por los gnósticos), el Evangelio de María Magdalena, cartas de San Pablo no escritas verdaderamente por él.

La primera lista de libros compilados, el primer intento para decidir el canon, se llama la Lista Muratoriana que tenía los Cuatro Evangelios, Apocalipsis de Juan, pero omitía la Carta a los Hebreos y las Cartas de Pedro.

Durante los siguientes años, salieron otras listas diferentes, pero poco a poco, el E.S. guió a la Iglesia para discernir cuales libros debían ser aceptados.

En el Concilio Romano, bajo la autoridad del Papa Dámaso (366-389 d.C.) aparece la primera lista de la Iglesia Universal. (Católica).
En el Concilio de Laodicea (363 d.C.) y en el Concilio de Hipona (393 d.C.) y de Cártago (397) decidieron los 27 libros que ahora tenemos (en este concilio encontramos en Canon No. 36 la lista de los 46 libros A. T. de la Biblia Católica). Esto ocurrió tres siglos después del nacimiento de Jesús.

La Biblia protestante acepta solamente 39 libros del A.T.
Así se desarrolló la Biblia. No cayó del cielo, sino que Dios respetó el proceso humano con todas sus fallas. Al fin y al cabo, si Jesús, que es la Palabra perfecta de Dios, era humano ¿porque la otra palabra de Dios (la Biblia) no lo podía ser también?
Los que piensan que antes de Martín Lutero no existían traducciones de la Biblia están equivocados. Antes de que él tradujera la Biblia en alemán, la Iglesia tenía la Biblia en 26 diferentes lenguas europeas y en ruso.
En todo el proceso de canonizar la lista de libros de N. T. entendemos mejor que fue la Biblia la que salió de la Iglesia y no la Iglesia de la Biblia. Por eso, verdaderamente no hay separación entre Biblia y Tradición. La Biblia forma parte de la Tradición de la Iglesia Católica.
Los libros no aceptados por los protestantes son Tobías, Judit, I de Macabeos, II de Macabeos, Sabiduría, Eclesiástico y Baruc.

www.churchforum.org

sábado, 24 de agosto de 2013

Profesora de reiki durante años, una imagen de la Virgen la transformó...ahora es laica consagrada

Ha llevado a la Iglesia a sus amigos de la New Age
Actualizado 22 agosto 2013
Portaluz

Moira Noonan aún recuerda los deseos de su madre, quien anhelaba que se educaran en colegios católicos, “porque las monjas podían formarnos mejor de lo que ella podía hacerlo”.

No obstante, la joven Moira y sus hermanos peregrinaron de colegio en colegio, y pocos lazos pudieron crear con sus compañeros.

Su itinerario les llevó por centros de Detroit, Nueva Jersey, Filadelfia, hasta llegar al internado laico MacDuffie de Massachusetts, lugar donde finalmente Moira ingresaría, pero muy apartada de su fe católica.

La “fascinación” por Raví Shankar

La curiosidad fue más –comenta- y paulatinamente comenzó a transitar por el “peligroso y embaucador” camino de la Nueva Era. “Una de mis profesoras, me atrajo a su círculo de amigos, al igual que a muchas de las niñas de la escuela, tanto durante como después del horario escolar. Ella había estudiado en la India y tenía un fuerte apego a diversos credos hinduistas y estaba prometida con un Hindú, académico de la Universidad de Priceton.

El llevaba traje tradicional y turbante –recuerda Moira-, e iba a visitarla a nuestro internado de forma regular. Acudimos con ellos a muchos conciertos, incluyendo los de Ravi Shankar y se nos hizo cada día más fascinante el misterio de la cultura y creencias de la India”.

La incesante búsqueda de la “iluminación”

En 1970 tras ingresar en la universidad ya estaba convencida de que su objetivo vital era “llegar a la iluminación”. Una sed inagotable por empaparse del “misticismo” de la India la poseía más y más. Incluso unos meses después, estando en un obligado viaje de estudios por Francia y Turquía, tuvo el impulso de renunciar a todo y tomar un tren a la India… “pero el Señor tenía otros planes para mi vida –reflexiona- y utilizó a mi abuela para cambiar esa decisión. Ella me convenció de volver a casa y terminar la escuela graduándome en 1974 en la Universidad de Washington”.

Pero el dilema continuaba y, obsesionada –señala-, todo le hablaba, hasta los Beatles, de trascendencia e iluminación. “La semilla de este nuevo sistema de creencias que había recibido durante la escuela secundaria estaba lo suficientemente desarrollada como para lavarme el cerebro y hacerme creer que necesitaba un Gurú para encontrar la iluminación”. Si con ello no bastara, a los 28 años, participó en un movimiento feminista de la naciente ideología de género, llevando por calles y plazas sus consignas.

Creía curar con meditación e hipnosis
Cuando cumplió los 30 años, Moira comenzó a desempeñarse como editora de una revista especializada en Hawaii y yendo camino al trabajo sufrió un violento accidente de tráfico. “Quedé con una discapacidad grave, ya no podía trabajar, ni conducir, y sufría dolores constantes”. Esta sería, después de la mediación de su abuela, la segunda advertencia, pero ella necesitaría más.

Agobiada por el dolor buscó alivio lejos de médicos y tratamientos ortodoxos recurriendo a la errática propuesta del “sistema autógeno”, que mezcla meditación, hipnosis y sugestión. Se empecinó tanto en validar los resultados de su “terapia” que posteriormente formó parte de la secta Iglesia de Ciencias Religiosas, más conocida como Ciencia de la Mente, en el Condado en Encinitas, California. “Pasé cuatro años de aprendizaje con un ex católico que me hizo un lavado de cerebro en profundidad”, recuerda Moira.

Estaba convencida que su “sistema de creencias” traía sanación. “Me convertí en una maestra de Reiki y recibí el certificado de curandera. Esto me llevó al deseo de aprender más sobre el mundo psíquico. Así que fui a recibir clases de formación psíquica para obtener los falsos dones de clarividencia, y estar más conectada con los espíritus caídos”.

Pero Moira nunca advirtió que tanta “habilidad” adquirida iba a generar en ella desórdenes mentales. “Me encontré inmersa en el mundo de la hipnosis y se convirtió para mí en una reprogramación completa de mi mente y una grave pérdida de la voluntad personal”.

Una portada de revista revela lo verdadero
La conversión de Moira llega inesperada en 1990. Vivía en San Diego, California y un día cualquiera estando en un supermercado… “vi la portada de la revista Life con la foto de una estatua de la Virgen María y al pie el título «¿Crees en los milagros?» Aquella publicación fue un impacto a mi alma, fijando mi ser en esa imagen. Compré la revista y descubrir a María me animó a mirar más profundamente en ella”.

La transformación fue inexplicable y luego llegaría a su vida una católica a dar la estocada definitiva… “Esa persona clave que el Señor puso en mi vida y que me ayudó a entregarme completamente a Cristo y a la Virgen, fue Beverly Nelson, una laica de las Misioneras de la Caridad”.

Nutrida espiritualmente por esta amistad con la misionera, todo fue regalo de la providencia… la fe, el abandono de las creencias y prácticas heréticas, para coronar con Moira consagrándose como laica en las Misioneras de la Caridad.

“Me he convertido en un miembro activo dentro de la orden. Me uní a la Iglesia Católica en la Parroquia San Francisco, California, y me he convertido en madrina de muchos de mis amigos de la New Age que decidieron convertirse en católicos. Entre ellos un ex médico, mi ex profesor, amigos personales que han estado en la Nueva Era por más de treinta años. Hoy viven la felicidad verdadera que es la fe en Cristo”. 

Fuente: ReligiónenLibertad

jueves, 1 de agosto de 2013

Cuál es nuestra responsabilidad como católicos ante la Nueva Era



"Todos tenemos la obligación de informarnos y educarnos para comprender este fenómeno tan complejo y para discernir entre lo que tiene de bueno, lo que es indiferente y lo que resulta incompatible con nuestra fe.

Los educadores católicos y padres de familia deben vigilar esmeradamente el contacto que sus hijos tengan con las ideas y la moda que el New Age promulga para evitarles confusiones, dudas e insatisfacciones.

En particular habría que evitar un uso indiscriminado de los medios masivos de comunicación -televisión, radio, cine, música, y los sistemas de informática electrónica como el Internet- por los que el New Age tiene su mayor difusión.

Los fieles en capacidad de influir en la prensa y los medios de comunicación harán un servicio inestimable a los mexicanos y a la Iglesia si difunden información o proponen contenidos que sirven para orientar y dar criterios de juicio cristianos frente a la confusión que engendra el New Age.

Así responderán positivamente a la invitación muchas veces repetidas por el Papa Juan Pablo II de hacerse partícipes de vanguardia en la tarea de la nueva evangelización, "porque la evangelización de la cultura moderna depende en gran parte del influjo de los medios de comunicación".


 Además de estar prevenidos, los católicos debemos defender activamente nuestra fe y nuestros valores en la vida real de la sociedad.

Hay formas pacíficas y legítimas de protesta que sirven para presionar a los promotores de los aspectos del New Age que nos perjudican: no participar en las actividades de instituciones y empresas promotoras del New Age, no seguir programación televisiva que difunda sus ideas, no comprar los productos de sus patrocinadores, llamar la atención con cartas y artículos de prensa a las figuras públicas, educadores y políticos que endosan públicamente las ideas o prácticas del New Age, etc.

 Nuestras parroquias e institutos educativos pueden ofrecer cursos y conferencias sobre los temas más controvertidos de esta corriente, pueden igualmente difundir literatura crítica y disponer de bibliografía que esclarezca los términos del problema y dé pautas para un juicio bien fundado.

¡Cuánta importancia tienen nuestros sacerdotes, pastores de almas, en la tarea de educar, prevenir y defender la fe de nuestro pueblo!  Consciente de esto y con un sincero afán de apoyar y acompañarles en lograr los objetivos prioritarios del Segundo Sínodo Arquidiocesano, hago mía la invitación reciente del Santo Padre de renovar nuestra acción evangelizadora en vistas de las amenazas a la fe del presente tiempo.

Tenemos que revitalizar nuestra predicación, "devolviéndole una fuerza kerigmática capaz de estimular las conciencias de los hombres contemporáneos, a menudo indiferentes, por lo menos en apariencia o interesados en otros asuntos".

 El punto de convergencia de todos los esfuerzos pastorales sigue siendo el anuncio de Cristo, redentor del hombre: "Dios te ama, Cristo ha venido por ti".   De ahí la urgente necesidad de una predicación valiente, en contacto con los problemas y las dudas reales de nuestro pueblo.

Tenemos que llevarles a los fieles, con nuestra palabra y con nuestro ejemplo, a una vida de oración más profunda que desemboca en la experiencia vital de Jesucristo. Tenemos que mostrarles la honda verdad de la doctrina que nace de nuestra fe en Él y ayudarles a apreciar las formas litúrgicas que nos unen con Él en la familia que es la Iglesia.

 Asimismo les exhorto a la búsqueda solícita y la escucha paciente de aquellos miembros del Cuerpo Místico más alejados y más expuestos a la duda o a las interminables asechanzas que el mundo moderno pone a la fe.

 Con toda claridad, al inaugurar la IV Conferencia General del Episcopado Latinoamericano en Santo Domingo, Juan Pablo II nos indicó:

"A ejemplo del Buen Pastor, habéis de apacentar el rebaño que os ha sido confiado y defenderlo de los lobos rapaces. Causa de división y discordia en vuestras comunidades eclesiales son -lo sabéis bien- las sectas y movimientos "pseudo-espirituales" de que habla el Documento de Puebla (628), cuya expresión y agresividad urge afrontar".

 La referencia del Papa a los movimientos "pseudo-espirituales" distintos de las sectas, evoca inmediatamente la larga lista de iniciativas nacidas del fondo ideológico y religioso del New Age que hemos considerado en esta carta. La responsabilidad de actuar incisivamente frente a este problema multifacético en nuestra labor evangelizadora cae directamente sobre cada uno de nosotros.

 Por tanto, todos estamos obligados a la formación continua para entender el New Age y su atractivo para los hombres de nuestro tiempo.

Como el sabio del evangelio que saca de su tesoro lo nuevo y lo antiguo (Cf. Mt 13, 52), tenemos que testimoniar y predicar la inagotable riqueza y la penetrante verdad de la fe católica de manera cada vez más accesible y llamativa a todo aquel que nos pida razón de nuestra esperanza. Que los fieles católicos, con nuestra ayuda, descubran que todo lo que anhelan de vida espiritual, de sanación interna, de perdón y reconciliación, de encuentro con el misterio insondable del único Dios verdadero y su designio de salvación está ya presente de modo insuperable en la fe católica en la que fueron iniciados con su bautismo.

 Nuestra fe es profunda. Tiene como su fuente al mismo Dios que se revela a los hombres en Jesucristo. Durante casi 2000 años Jesucristo ha guiado su Iglesia por medio del Espíritu Santo "hacia la verdad completa" (Jn 16, 13), como prometió en la noche de su pasión. El católico que experimenta su fe, que la conoce y la vive en toda su magnitud, jamás sentirá la necesidad de mendigar de las vanas promesas y medio-verdades del New Age.

 Por último, permítanme, a manera de exhortación, hacer eco de aquella formidable invitación que el Papa Juan Pablo II hizo al pueblo mexicano desde nuestra Catedral Metropolitana en su primera e inolvidable visita a nuestra patria: ¡México, se siempre fiel! ¡México siempre fiel!

Sin duda, ese será el mayor reto de todos los católicos frente al tercer milenio: ser fiel.

Ser fiel a nuestra historia, enriquecida con la vida de santos y la sangre de mártires.

Ser fiel a nuestra identidad de católicos a pesar de las tremendas presiones internas y externas que sufren nuestras naciones. 

Ser fieles a Cristo que sigue siendo nuestra esperanza y nuestra meta. 

Ser fiel a nuestra Madre, la Santísima Virgen María, protectora de nuestro pueblo y ejemplo de vida cristiana."



Autor: Cardenal Norberto Rivera Carrera, Arzobispo Primado de México


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