sábado, 17 de noviembre de 2012

Vivir como hijos de la luz



“Vivid como hijos de la luz- eFESIOS 5, 8"

“Porque yo los amo, quiero mostrarles lo que estoy haciendo en el mundo hoy. Quiero prepararles para lo que ha de venir. Días de oscuridad vendrán sobre el mundo, días de tribulación... Edificios que hoy están en pie, no lo estarán más. Seguridades que están allí para mi pueblo, ya no lo estarán más. Yo los guiaré hacia el desierto... Yo los despojaré de todo de lo que hoy dependen, para que dependan solamente de Mi. Viene un tiempo de oscuridad sobre el mundo, pero un tiempo de gloria viene para mi Iglesia, un tiempo de Gloria viene para mi pueblo. Yo derramaré sobre ustedes todos los dones de mi Espíritu, Yo los prepararé para el combate espiritual”.
(Días de oscuridad: fruto de la acción diabólica por permiso del hombre) Misterios Luminosos.

Oscuridad y Luz

Génesis 1: 1-4: “En el principio creó Dios los cielos y la tierra. La tierra era caos y confusión y oscuridad. Dijo Dios: “Haya luz” y hubo luz. Vio Dios que la luz estaba bien, y apartó Dios la luz de la oscuridad”.

Al principio era la oscuridad la que cubría el abismo: Caos, confusión y oscuridad. El tiempo no existía. Dios por el poder de su Palabra eterna, crea.. Pone orden, y lo primero que crea es la luz. ¡Hagase la Luz! La luz inundó e iluminó todo ese vacío y oscuridad. Dios crea la luz, para disipar la tiniebla. Las separó, y vio que estaba bien. Y así, se crea la sucesión de días y noches, que será el marco en el que se desarrollará su obra creadora. Dios dijo e hizo: a la creación por su Palabra sigue la creación por el acto: el firmamento, la vegetación, astros, los animales marinos, los del aire y los de la tierra, y luego su obra maestra: el ser humano, hecho a su imagen y semejanza.

Pero la oscuridad no había desaparecido por completo, Lucifer (“portador de luz”), el ángel mas poderoso y espléndido, se rebeló clamando la divinidad para si. “No serviré”... ese grito sacudió todo el universo y él con sus seguidores fueron expulsados de la presencia de la Luz divina, para vivir esclavos de la oscuridad que libremente eligieron.

Al no estar ante la Luz Divina, no pueden transmitir luz ("el que no permanece en mi, no puede dar fruto" Jn 15:4). Fue Satanás quien tentó a Eva y a Adán, nuestros primeros padres y se dio la caída. Por su trágica elección, el pecado entró en la condición humana, y con el pecado, entró el sufrimiento, el desorden, la oscuridad y la muerte. El caos, el vació, la confusión que la luz había disipado, comenzó de nuevo, ya que el demonio se convirtió en el príncipe de este mundo y la oscuridad interior y exterior amenazó con eclipsar la Luz Divina.

Dios Padre, no nos dejaría sumidos en la oscuridad. Los ángeles rebeldes, optaron con pleno conocimiento y libertad, por elegir la oscuridad. Pero a la humanidad, que es más débil en la voluntad, quiso darle la oportunidad de responder a los impulsos de la gracia y retornar del abismo de la oscuridad. Un día su Palabra había traído la luz, así tendría que ser de nuevo.

Solo una gran manifestación de luz le capacitaría para ver de nuevo la luz, para dejar su ceguera y descubrir la verdad . Para ello, la Palabra hecha Carne, el Hijo, Dios, luz de Luz, vino al mundo, por el poder del ES y nació de María Virgen. “El pueblo que andaba a oscuras vio una luz grande. Los que vivían en tierra de sombras, una luz brilló sobre ellos. Acrecentaste el regocijo, hiciste grande la alegría. Alegría por tu presencia” Is 9, 1-2

Y vino la luz del mundo, Jesucristo a extirpar la oscuridad, emprende una batalla real entre estas dos realidades opuestas. En el Evangelio de San Juan 1 se nos revela el antiguo conflicto entre la luz y la oscuridad. Conflicto que el evangelista presenta dramáticamente: “La Palabra era Dios. En Ella estaba la vida y la vida era la luz de los hombres, y la luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la vencieron. La Palabra era la luz verdadera que ilumina a todo hombre que viene a este mundo” (Jn 1, 4-9) La luz entró en batalla con las tinieblas y sus agentes, y brilló en medio de ella, y aunque las tinieblas quisieron esconderla, apagarla, callarla, mancharla, no la vencieron. La luz venció las tinieblas del pecado; la verdad las tinieblas de la mentira y del error. “Yo, la luz, he venido al mundo para que todo el que crea en mí no siga en las tinieblas”. (Jn 12, 46)

De la oscuridad a la luz 

Por la Encarnación del Verbo, la Luz del mundo; por su pasión y muerte, por su resurrección, hemos sido salvados del reino de la oscuridad y trasladados al reino de la luz. “Sois linaje elegido, sacerdocio real, nación santa, pueblo adquirido, para anunciar las alabanzas de Aquel que os ha llamado de las tinieblas a su admirable luz” (1 Pedro 2, 9)

Hablar de Redención, y de ser redimidos, salvados, necesariamente implica un traslado de un reino a otro, de un estilo de vida a otro, de una forma de ser, pensar, actuar, relacionarse, sentir.... a otra.. Un traslado que manifiesta el triunfo de la luz sobre la oscuridad, el triunfo de la gracia sobre el pecado. “Yo soy la luz del mundo; el que me siga no caminará en la oscuridad, sino que tendrá la luz de la vida” (Jn 8, 12). Esta palabra de Jesús se convierte en un gran signo de discernimiento: el seguimiento se muestra por caminar en la luz... aunque digamos que seguimos a Jesús si no nos hemos trasladado de las formas de oscuridad, de los caminos oscuros, en realidad no le seguimos. “si alguno me sirve, que me siga”. (Jn 12: 26)

San Juan apóstol, es el evangelista que mas escribe sobre la luz. Siendo el más cercano al Corazón de Cristo, contemplando las realidades de Su Corazón, interpreta con agudeza la realidad de que Jesús es la Luz del Mundo, y que vivir en esta luz es la marca del verdadero discípulo. Seguir a Cristo es caminar su senda: El es el Camino, la Verdad y la Vida. Solo en su camino luminoso se llega de regreso a la Casa del Padre.

1 Juan 1:5-7 :“Y este es el mensaje que hemos oído de él y que os anunciamos: Dios es Luz, en él no hay tiniebla alguna. Si decimos que estamos en comunión con él, y caminamos en tinieblas, mentimos y no obramos la verdad. Pero si caminamos en la luz, como él mismo está en la luz, estamos en comunión unos con otros y la sangre de Jesús nos purifica de todo pecado”.

En esta pasaje, S. Juan nos enseña la necesidad de alcanzar liberación de los actos pecaminosos, oscuros. La Luz de Dios se refiere a su absoluta caridad, integridad, rectitud, virtud, justicia, verdad, transparencia y gloria. Caminar en la luz, significa para nosotros, apropiarnos y regir toda nuestra vida por estas cualidades de la luz de Dios. Al punto que S. Juan llega a decir que si decimos que tenemos relación con Dios, pero alguna oscuridad permanece en nuestros corazones y en nuestras vidas, no obramos la verdad. La luz de Dios brilla en la humanidad primero para revelar el pecado, y luego, para removerlo. No puede existir la oscuridad en la presencia de la luz, ni la luz en la de la oscuridad. No pueden cohabitar juntas.

En este pasaje, se nos enseña que para poder caminar en la luz hay que estar en comunión con la luz. Y esta comunión tiene dos frutos: liberación, purificación del pecado y comunión los hermanos. Constantemente, S. Juan presenta la relación con los demás, como manifestación no solo de la presencia de la luz en nosotros, sino incluso como examen riguroso de nuestra relación con el Señor. “El que dice amo a Dios y aborrece a su hermano, es un mentiroso.” (1 Jn 4) Estas incoherencias de vida, San Juan las llama “mentiras” y toda mentira tiene como raíz al demonio, el padre de la oscuridad y la mentira.


El Padre de la oscuridad y los signos del reino de la Oscuridad
El Reino de la oscuridad tiene un Padre, el demonio.

El demonio quiere imitar todo lo de Dios... tiene envidia, y si Dios establece un reino y es padre de él, con características propias de la santidad de Dios, Satanás quiere establecer uno, siendo el padre y con sus oscuras características. Así como Dios establece su reino y nos ofrece vivir en el, con sus características, condiciones, etc.. (Bienaventuras). El demonio nos quiere para su reino y seduce nuestra carne para que vivamos sus elementos, características. Los medios para reconocer la presencia de Satanás y su acción se revela en los Evangelios, la fuente de toda luz. Cristo dijo ciertas cosas sobre el demonio, las cuales debemos reflexionar:

Jesús llamo a a Satanás el Padre de la Mentira (Juan 8:44): Dios es verdad, el Mentira. El pervierte la verdad, la manipula, la altera, llena nuestras mentes con dudas y desconfianzas. Provee con todas las justificaciones y racionalizaciones para que algo que es contrario al evangelio, lo veamos como normal y hasta correcto, interpretar situaciones falsamente o exageradamente, o minizadas; la calumnia, difamación, juicios, ect. Es el enemigo de la verdad, “dice mentira porque dice lo que le sale de adentro, porque es mentiroso y padre de la mentira”

La mentira, es siempre una negación de la verdad...el demonio no puede crear pues no es Dios, pero puede alterar..el inventa de lo que no es, para sentirse creador. No es esto acaso la calumnia? la difamación?. Dios crea para el bien, el demonio quiere imitar esto pero para el mal, para destruir.
• Cada mentira es inspirada por el demonio y sirve para su plan. La falsedad siempre odia la verdad y trata de destruirla.
• hay muchas formas de participar en al mentira: la manipulación de las palabras, de las hechos, de las situaciones, todo para salirnos con nuestra voluntad, para sacar información, para acomodar las cosas a nuestra conveniencia... todo esto es signo del reino de la oscuridad.

Es homicida desde el principio: (Jn 8:44) Dios es vida, el es muerte: Lleva a la muerte a la destrucción. Quiere destruir a los hijos de Dios... arrancarlos de las manos del Padre. Llevarnos al pecado mortal: pecado de muerte. Mata la gracia que hay en el alma. Es ladrón: Robar lo que nos ha dado el Padre.
Por envidia, satanás tienta al hombre para que entrara entonces la muerte. Por la desobediencia a Dios entra la oscuridad en la humanidad, y su efecto produce una cadena de violencia del hombre contra el hombre.

-Después de ser expulsado del Cielo, el demonio se lanza contra el hombre para destruirlo, por que le tiene envidia. No quiere que tenga lo que el perdió, lo que el Padre le ha dado al hombre. Quiere quitarselo haciendole rebelarse como él lo hizo, y así perder también sus privilegios. Y así fue. Y no solo se alejan de Dios, sino el uno del otro. (se echan la culpa el uno al otro. Desnudez: perdieron pureza y se ocultaron de Dios)
"Por un solo hombre el pecado entro en el mundo, y por el pecado la muerte" (Rom 5:12)
• la violencia, la agresividad, la venganza, las guerras, los holocaustos, el aborto, suicidio...
• la envidia puede llevar al odio y a los actos mas oscuros contra otra persona. rivalidad: ya desde Adán y Eva. Caín el primer hombre que mata, y a su hermano.
• El demonio puede llevarnos a matar la bondad, castidad, honor, honestidad, pureza, belleza, paz del corazón, la felicidad y aun el amor. Matar la reputación, el nombre, la estima de un ser humano.

Es el padre de la oscuridad, o sea, odia la luz y a los que viven en ella. El insita a caminar en la oscuridad, en las tinieblas: Las obras del mal se despliegan en la sombra de la noche, y el "diablo" es llamado "príncipe de las tinieblas". "Era de noche" (Jn 13,30), cuando Judas salió del cenáculo para entregar al Maestro.
Jesús sufrió la última tentación en medio de la noche, en el jardín de Getsemaní. Los que vinieron a detenerlo lo hicieron en plena noche y Jesús les dijo: "Esta es su hora y del poder de las tinieblas" (Lc 22,53). Y cuando Él entregaba su último suspiro en la cruz, una noche extraña cayó sobre el mundo. "Hubo oscuridad sobre toda la tierra hasta la hora nona" (Lc 23,44).
Caminar en la oscuridad significa no desear exponer mi vida, mis palabras y mis actos en la luz. Esconder....
“El juicio está en que vino la luz al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, por sus obras eran malas. Pues todo el que obra el mal aborrece la luz y no va a la luz para que no sean censuradas sus obras” (Jn 3, 19-20)
• quien actúa en la oscuridad lo hace a escondidas; esto es signo de que hay presencia del demonio. Dios es luz, y nos invita a caminar en la luz, o sea, a andar en verdad aunque esto nos traiga consecuencias y negaciones a nuestra voluntad.
• Todo lo que se hace a escondidas, sale en algún momento a la luz. “no hay nada encubierto que no hay de ser descubierto, ni oculto que no hay de saberse” (Mt 10,26)

Se viste de ángel de luz: “nada tiene de extraño que el mismo Satanás se disfraza de ángel de luz.” (2 Cor 11, 14)
Disfrazarse: cambiarse el rostro, el vestido....
-Es interesante ver que Lucifer era el ángel mas brillante, el conoce como luce la luz, porque la tuvo. La perdió al apartarse de la luz de Dios. Pues solo en comunión con Dios la podemos tener. Lo único que el ahora puede hacer es imitar la Luz. Esa es su mayor táctica con nosotros los cristianos.
• Falsas luces: falsas enseñanzas, doctrinas, inspiraciones, alternativas... todas lucen buenas....
• Falsa espiritualidad, falsas manifestaciones, falsos carismas y dones. Falsas apariciones, falsos grupos, falsas vocaciones, falsos hermanos, falsas amistades, falsas personalidades, líderes, etc... Falsos milagros (Moisés y Aarón ante el Faraón, y los encantadores y maestros de las ciencias ocultas hicieron lo mismo). Falsas iglesias, religiones..etc.. Pero recuerden, todo luciendo como si viniese de la luz.
• “surgirán falsos cristos y falsos profetas, que harán grandes señales y prodigios, capaces de engañar, si fuero posible a los elegidos. Mirad que os lo he predicho” (Mt 24, 24) Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con disfraces de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis”(Mt 7;15)
• falsa sabiduría: si tenéis en vuestro corazón espíritu de contienda, amarga envidia, no os jactéis, pues dicha sabiduría no desciende de lo alto, sino que es terrena, natural, demoníaca. (St 3,14)
Esto requiere discernimiento de espíritus, y es necesario adquirirlo. Cuando la carne se complace, no se puede discernir.

Seductor: Para seducir usa cualquier estrategia pero lógica:
Primero se acerca con una sugerencia en la imaginación, nos presenta algo que nos molesta, nos pone pensamientos que jincan nuestras suceptibilidades. Todo para que llegue a ser un razonamiento de la mente. Esconde verdaderas intenciones. Nos convencemos de la autenticidad del pensamiento y lo convertimos en convicción. De ahí, lo posee nuestra voluntad y lo actuamos, algo que es actualmente malo pero que lo justificamos como bueno, verdadero, justo y hasta necesario.. El demonio nos seduce:
Se adapta al temperamento y carácter de las personas, aun hasta sus gustos.
Si son mansos y callados, haciendoles creer que deben minimizarse.
Si son fuertes y firmes, los invita a la agresividad y a tomar justicia en sus manos.
Si son mundanos y en búsqueda de placeres, les presenta tentaciones de la carne.
Si son espirituales y de oración, se les aparece como un ángel de la luz.
Si tienden a ser emocionales, ajusta sus tácticas al momento en que su victima este mas débil.
Si son intelectuales, los tentara con el orgullo y pecados de la mente.
Se insinúa por medio de los senido, de la fantasía, de la concupiscencia, de la lógica y soberbia del intelecto, de desordenes emocionales y afectivos, a través de relaciones nocivas.
Se adapta a las situaciones y las utiliza.

5) Acusador: Primero utiliza cualquier táctica para confundirnos, desviarnos, y que caigamos en el pecado. Después que lo logra se caracteriza en acusarnos, aplastarnos, desesperarnos, o acomodarnos por que no podemos hacer nada. No hay salida.
• esta misma acusación que el dirige hacia nosotros, lo instiga en relación nuestra a los demás.
• Las personas a quien el Señor pone como cabezas tienen la obligación dada por Dios de hacer un juicio sobre la conducta de alguien, y quizás hasta de actuar firmemente, pero hay gracia para ello, por que es su misión.

Algunas acciones que ejerce el demonio y los demonios sobre nosotros:
ceguera (Mat 12) de venganza (Eze 25)
adivinador (Hech 16) disputa (Sant 3)
Falta de caridad (Mt 24, 14) cobardía (II Tim 1)
envidia (Fil 1) de error (I Juan 4)
de mentira (II Rey 22) de fornicación (Ose 4 y 5) de rivalidad (Fil 2)


Una realidad terrible la acción diabólica en el mundo moderno:
En 1972, SS Pablo VI, una audiencia general la dedicó al tema: “una realidad terrible: la acción diabólica en el mundo”.

“No os asombre el que os responda que una de las mayores necesidades de la Iglesia hoy es la defensa de aquel mal que llamamos demonio. Vemos muy evidentemente en nuestro mundo un agente oscuro y enemigo, el demonio. El mal no es ya solo una deficiencia, sino una eficiencia, un ser vivo, espiritual, pervertido y pervertidor. Terrible realidad. Misteriosa, pavorosa. Con su traicionera tucia, es el enemigo oculto que siembra errores y desventuras en la historia humana”.

El Card. Karol Wojtyla (JPII), ante el Congreso Eucarístico de Pennsylvania, en 1977: “Estamos ahora ante la confrontación histórica más grande que la humanidad jamás haya pasado. Estamos ante la contienda final entre la Iglesia y la anti-iglesia, el Evangelio y el anti-evangelio. Esta confrontación descansa dentro de los planes de la Divina Providencia y es un reto que la Iglesia entera tiene que aceptar”.

Juan Pablo II, en Damasco, recientemente habló sobre la oscuridad del mundo manifestada tan intensamente hoy en los corazones. ¿Cómo es posible que no veamos en ello el "Mysterium iniquitatis" actuando en el corazón del hombre? Vemos hoy la acción incansable y nefasta de las fuerzas del infierno.

2 Tim 3: “Ten presente que en los últimos días sobrevendrán momento difíciles; los hombre serán egoístas, avaros, fanfarrones, soberbios, difamadores, rebeldes, ingratos, irreligiosos, desnaturalizados, implacables, calumniadores, disolutos, despiadados, enemigos del bien, traidores, temerarios, infatuados, más amantes de los placeres que de Dios, tendrán la apariencia de piedad pero desmentirán su eficacia. Guárdate también de ellos”
En Polonia, este año, el Santo Padre habló del misterio de la iniquidad presente en el mundo actual:
• “falsa ideología de libertad” que se está imponiendo, señalando que la Iglesia no puede callar ante esa “escandalosa propaganda de liberalismo, de libertad sin verdad y sin responsabilidad”.
• Maldad experimentada, sufrimiento, aniquilación, idolatría. Un mundo que vive sin Dios y pretende ocupar su puesto.
• intenta callar la voz de Dios en el corazón de los otros hombres y pretende hacer de Dios “el gran ausente” en la cultura y en la conciencia de los pueblos
• rechazando las leyes divinas y los principios morales, el hombre atenta contra la familia y todo lo establecido por Dios.
• materialismo, ocultismo, egocentrismo, infidelidad y traición, hipocrecía y manipulación. Se imponen el odio y la sed de venganza, donde la guerra lleva sufrimiento y muerte a los inocentes,

Y ante esa realidad de la gran oscuridad que cubre al mundo donde estamos nosotros? 


El ««el humo de Satanás ha entrado por alguna fisura en el templo de Dios»». Pablo VI, dijo preocupado en 1972. El humo entra en las casas sin darse uno cuenta. Entra en el corazón.

Ante todo tenemos la obligación de preguntarnos como nos ha afectado esta oscuridad. Estamos llamados a ser y vivir como hijos de la luz, pero a través de que fisura, que apertura, que área que no he mortificado y la carne está latente, ha entrado en mi corazón, mente, actitudes, forma de vida y comportamiento, el humo de Satanás. “Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar. (1P 5:8)

El primer peligro que corremos es el contagiarnos con la oscuridad, porque nos exponemos a ella:
Ejemplo del cine. Si compartimos con mentirosos, comenzaremos a mentir. Si las conversarciones son de críticas, se hará normal la crítica, si veo programas de infidelidad, la veré normal.. ...etc... Si todo el mundo ve el adulterio normal tarde o temprano podemos empezar a verlo como tal... y así... los valores, los principios...etc.
No podemos tener la presunción de creer que la oscuridad no nos alcanza.... es que la tenemos dentro por nuestra inclinación al pecado... por eso tenemos que rodearnos de luz. “Si uno anda de día no tropieza, porque ve la luz de este mundo; pero si una anda de noche, tropieza, por no está en el la luz” (Jn 11,9)

Ceder a la oscuridad por comodidad, por mediocridad, por falta de valentía y fidelidad al Señor que nos ha dado su luz, y derramado su sangre para trasladarnos de la oscuridad a la luz. A veces, por temor, de quedarnos solos, de ser perseguidos. Nicodemo .....va en la noche. Sabía que Jesús era la luz... pero tenía temor que lo vieran acercarse a él. Ceder, para no vernos ridículos, para no perder amistades, para no perder trabajos, para no estar aburrida, para no tener que dar la vida por Cristo....... Martirio.

Debemos preguntarnos: ¿que es lo mas importante para mi? en que gasto mi tiempo? con quien me relaciono, de que hablo, como trabajo para extender el reino del amor y la luz? Cualquier viento me cambia mis ideas, valores y fidelidad? Que verdad escuchas, a quien crees? Te has acostumbrado a la oscuridad, a las tácticas de la oscuridad.

Nadie enciende una lámpara y la pone en sitio oculto, ni bajo el celemín, sino sobre el candelero, para que los que entren vean el resplandor. Mira, pues, tu que la luz que hay en ti no se vuelva oscuridad. Pues no teniendo parte alguna oscura, estarás tan enteramente luminoso como cuando la lámpara te ilumina”. (Luc 11:33) Corremos el riesgo de perderla, sino somos serios y valientes, para defenderla. Especialmente cuando todo nos inclina a ella.

Hay que reconocer que es necesario batallar para proteger la luz. Entrar en un disciplina personal seria, para no dejarnos contaminar con la oscuridad. El Catecismo: 409 Esta situación dramática del mundo que "todo entero yace en poder del maligno" (1 Jn 5,19; cf. 1 P 5,8), hace de la vida del hombre un combate:
A través de toda la historia del hombre se extiende una dura batalla contra los poderes de las tinieblas que, iniciada ya desde el origen del mundo, durará hasta el último día según dice el Señor. Inserto en esta lucha, el hombre debe combatir continuamente para adherirse al bien, y no sin grandes trabajos, con la ayuda de la gracia de Dios, es capaz de lograr la unidad en sí mismo (GS 37,2).”

• las vírgenes y lámparas: no prepararnos con la luz suficiente, para enfrentarnos con la oscuridad: las lámparas de la fe, la verdad, la virtud, los valores.... “Tenemos que trabajar mientras es de día; llega la noche, cuando nadie puede trabajar” (Jn 9, 4)

Todavía, por un poco tiempo, está la luz entre vosotros. Caminad mientras tenéis la luz, para que no os sorprendan las tinieblas; el que camina en tinieblas, no sabe a donde va. Mientras tenéis la luz, creed en la luz, para que seáis hijos de luz”. (Jn 12, 35-36)


Vivid como hijos de la Luz

Y esto, teniendo en cuenta el momento en que vivimos. Por que ya es hora de levantaros del sueño: que la salvación está mas cerca de nosotros que cuando abrazamos la fe. La noche está avanzada, El día se avecina. Despojémonos, pues, de las obras de las tinieblas y revistámonos de las armas de la luz.” Rom 13
En la primera carta de San Juan, que reflexionamos al comienzo de esta charla, escuchabamos: “Dios es Luz, en él no hay tiniebla alguna. Si decimos que estamos en comunión con él, y caminamos en tinieblas mentimos y no obramos la verdad. Pero si caminamos en la luz, como él mismo está en la luz, estamos en comunión unos con otros y la sangre de Jesús nos purifica de todo pecado”.

Luego en los próximos capítulos de esta carta, San Juan nos indica las cinco condiciones para romper con el reino de las tinieblas y caminar en la luz:

1. Reconocernos pecadores y romper con el pecado : “si decimos que no tenemos pecado nos engañamos y la verdad no está en nosotros. Si reconocemos nuestros pecados, fiel y justo es El para perdonarnos.” (1 Jn 1)
2. Guardar los mandamientos de Dios, sobre todo el de la caridad. “Quien dice yo le conozco y no guarda sus mandamiento, es un mentiroso y la verdad no está en el” “Quien dice que está en la luz y aborrece a su hermano está aun en las tinieblas. (1 Jn 2)
3. Guardarse del mundo: “Ya que habéis vencido al maligno, no améis el mundo ni lo que hay en el mundo. Puesto que todo lo que hay en el mundo: la concupiscencia de la carne, de los ojos y las jactancias de las riquezas” (1Jn 2) (sensualidad, seducción de las apariencias, orgullo)
4. Guardarse de los anticristos: muchos anticristos... que de dentro de nosotros se cuelan para darnos un evangelio y un espíritu contrario al de Cristo. Se opone a Cristo...

Obras de la luz

Que nadie os engañe con vanas razones, pues por eso viene la cólera de Dios sobre los rebeldes. No tengáis parte con ellos. Porque en otro tiempo fuisteis tinieblas; mas ahora sois luz en el Señor. Vivid como hijos de la luz; pues el fruto de la luz consiste en toda bondad, justicia y verdad. Examinada que es lo que agrada al Señor, y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, antes bien denunciadlas. Cierto que ya sólo el mencionar las cosas que hacen ocultamente da verguenza, pero al ser denunciadas, se manifiesta la luz. Mirad atentamente como vivís; que no sea como imprudentes, sino como prudentes; aprovechando bien el tiempo presente, por que los días son malos. Por tanto no seáis insensatos, sino comprended cual es la voluntad del Señor”. (Ef 5, 7-17)

1 Tes 5:8 “nosotros que somos del día, seamos sobrios, revistamos de la coraza de la fe y de la caridad, con el yelmo de la esperanza de salvación”.

Sobriedad: controlar los deseos inmoderados; dominio de sí; cuidado de las cosas, austeridad, etc... discernir lo que es razonable; ayuda a darle a las cosas su justo valor y a manejar adecuadamente nuestros apetitos, estableciendo en todo momento un límite entre lo razonable y lo inmoderado.
Verdadera sabiduría, luz: “pura, pacífica, complaciente, dócil, llena de compasión y da buenos frutos, sin hipocrecía.” (St. 3, 17)

Armas: Revestíos de las armas de Dios para poder resistir a las acechanzas del Diablo. Por eso tomad las armas de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y después de haber vencido todo, manteneos firmes. En pie, ceñida vuestra cintura con al Verdad y revestidos con la Justicia como coraza, calzados los pies con el celo por el evangelio de la paz, embrazando siempre el escudo de la fe, para que podáis apagar con él todos los encendidos dardos del maligno. Tomad también, el yelmo de la salvación y la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios, siempre en oración y súplica, orando en toda ocasión, velando juntos con perseverancia e intercediendo por todos los santos.

Lugares más luminosos:
La Eucarístia: Yo soy la Luz del Mundo
El Corazón Inmaculado: la llena de gracia, llena de la luz de Dios.
La Iglesia, presencia del Reino y su Magisterio: depositaria de la Verdad que es Cristo.
Meditación asidua de la Palabra de Dios, especialmente el Nuevo Testamento. Aplicarlo.
Pedir a Dios diariamente, que nos ilumine, que nos revela la oscuridad y nos ayude a expulsarla.
La búsqueda de la verdad y la conversión: permitir que me digan lo que en mi no es luz, desear ser transfirgurados.
Mortificación de las áreas oscuras: oración y ayuno, disciplina.
Sacramento de la Reconciliación, frecuente.


Los misterios Luminosos: abrazar la luz, y llevarla al mundo.
Dios: nos hace hijos de la luz
Caná: la Virgen, llena de luz, nos indica el camino a la luz del mundo
Reino de la luz: se alcanza a través de la conversión
la transfiguración: lo que debemos llegar a ser, sino nos dejamos purificar
la Eucarístia: recibir la luz del mundo dentro de nuestros corazones, para amar hasta el extremo y establecer en el mundo el reino del amor y la luz.


Autora: Madre Adela Galindo, Fundadora SCTJM
© Solo para uso privado
fuente: http://www.corazones.org

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