martes, 27 de noviembre de 2012

¿Por qué la reencarnación NO es compatible con la fe católica ?



 Entre las ideas básicas del New Age, merece particular atención la de la reencarnación o la transmigración del alma que se encuentra en la mitología religiosa de algunos pueblos y, en especial, en la espiritualidad oriental. La idea de que el 'yo' personal del ser humano viva varias existencias en forma cíclica, cambiando sólo de cuerpo, a lo largo de centenares o miles de años hasta lograr su 'iluminación definitiva' es algo totalmente irreconciliable con la fe cristiana.

. La creencia de la reencarnación afirma que la identidad personal e irrepetible de cada hombre es una ilusión o, por lo menos, que esta identidad es independiente del cuerpo que tiene cada uno. Manifiesta desdén para el sentido profundo de la corporalidad humana y menosprecia el valor de la libertad y de la responsabilidad moral de cada hombre. Pero lo más preocupante es que la reencarnación es abiertamente contraria a la revelación cristiana:

"Si ése fuera el caso, Cristo habría tenido que morir muchas veces desde la creación del mundo. Pero el hecho es que ahora, en el final de los tiempos, Cristo ha aparecido una sola vez y para siempre, ofreciéndose a sí mismo en sacrificio para quitar el pecado. Y así como todos han de morir una sola vez y después vendrá el juicio, así también Cristo ha sido ofrecido en sacrificio una sola vez para quitar los pecados de muchos" (Heb 9, 26-28).

. En la literatura popular de inspiración New Age abundan 'testimonios' y relatos que supuestamente comprueban no sólo el hecho de las 'encarnaciones previas', sino también de la posibilidad de llegar al recuerdo pleno y consciente de ellas. Los nuevos movimientos religiosos de corte New Age frecuentemente reconocen en sus líderes reencarnaciones de otras figuras históricas o míticas que han vuelto a la vida para seguir con la obra de iluminar a la humanidad. Las terapias alternativas de algunos programas de potencial humano pretenden ayudar a sus clientes a descubrir las raíces de sus problemas presentes en sus 'vidas pasadas' a través de la hipnosis y otras técnicas de autosugestión. Todo eso ha logrado sembrar una duda en la mente de no pocos cristianos.

. Pero es la verdad histórica y esperanzadora de la Resurrección de Jesucristo la que revela el fin último del hombre. No podemos negar la evidencia indiscutible que una y otra vez se presenta a nuestros ojos: la muerte alcanza a todos los hombres como desenlace terminante de su existencia. La vuelta a esta vida no es posible y no se da. A esta vida le sigue una transformación total y eterna de cada individuo, no una sucesión de vidas y muertes sin fin y sin sentido. Cristo venció la muerte de una vez por todas y somos partícipes de su victoria:

"Porque sonará la trompeta y los muertos serán resucitados para no volver a morir. Y nosotros seremos transformados... Y cuando nuestra naturaleza corruptible se haya revestido de lo incorruptible y cuando nuestro cuerpo mortal se haya revestido de inmortalidad, se cumplirá lo que dice la Escritura: 'La muerte ha sido devorada por la victoria'..." (1 Cor 15, 52-54).

lunes, 26 de noviembre de 2012

¿Qué es la meditación NO cristiana?


1. Otro fenómeno especialmente desconcertante para los fieles católicos es el inexplicable entusiasmo con el que ciertos sacerdotes, religiosas y personas dedicadas a la enseñanza de la fe han abrazado las técnicas de meditación no-cristiana. Frecuentemente importadas del oriente, formas de ascetismo, históricamente muy alejadas de la espiritualidad cristiana se practican en retiros, ejercicios espirituales, talleres, celebraciones litúrgicas y cursos de catequesis para niños.

2. Estas prácticas han nacido indiscutiblemente como disciplinas espirituales o actos religiosos en el seno de religiones tradicionales (como en el caso del zen, el tai chi y las múltiples modalidades del yoga) o en sectas o nuevos movimientos religiosos (como en el caso de la meditación transcendental y la meditación dinámica). A veces se hacen intentos de 'cristianizar' las formas, como sucedió, por ejemplo, con el centering prayer y el focusing, pero el resultado es siempre una forma híbrida que exhibe poco fundamento evangélico.

3. Por más que se insista en su valor exclusivamente como métodos, sin contenidos contrarios al cristianismo, las técnicas en sí no dejan de representar serios inconvenientes para el cristiano:


a) En su contexto propio, las posturas y los ejercicios vienen determinados por su específico fin religioso: son, en sí, pasos que orientan al practicante hacia un absoluto impersonal. Aún cuando se realicen en ambiente cristiano, el sentido intrínseco de los gestos permanece intacto.

b) Las formas de meditación no-cristiana son, en realidad, prácticas de concentración profunda y no de oración. A través de los ejercicios de relajamiento y la repetición de una mantra (palabra sagrada) se trata de sumirse en la profundidad del propio yo en búsqueda del absoluto anónimo. La meditación cristiana es esencialmente diferente en cuanto apertura e identificación con el Otro que nos interpela en un diálogo personal y amoroso.

c) Estas técnicas normalmente requieren que el practicante apague su mundo sentimental, imaginativo y racional para perderse en el silencio de la nada. A veces se procura un estado alterado de conciencia que priva temporalmente al sujeto del uso pleno de su libertad. La oración cristiana, al contrario, exige la involucración de toda la persona de manera activa, consciente y voluntaria. La oración de Jesucristo en Getsemaní (Lc 22, 39-44) es un ejemplo del papel tan fundamental que tienen las emociones y la problemática existencial propia en la oración. La meditación cristiana, lejos de ser una fuga de la realidad, nos enseña a encontrar su sentido pleno.

4. En el fondo, una oración que prescinde de la Palabra de Dios y de la vida y el ejemplo de Jesucristo, una oración que no es diálogo con el Amado y compromiso en la caridad, tiene poco lugar en la vida de un cristiano. A propósito de estas observaciones y otras que se deben hacer en torno al tema de la meditación no-cristiana, es muy recomendable una lectura detenida de la carta de la Congregación para la Doctrina de la Fe: Algunas orientaciones sobre la meditación cristiana (15 de octubre de 1988).

5. Por último, hay que resaltar el hecho de que los promotores de la espiritualidad del New Age suelen afirmar su absoluta compatibilidad con la doctrina y la fe de los católicos. Eso podría ser en algún caso por ignorancia o por superficialidad. Pero en general, por lo menos en México, probablemente nace de un estudio de mercado: siendo el pueblo mexicano mayoritariamente católico se procura no herir la sensibilidad religiosa de los clientes potenciales. No es raro que organizaciones como la Gran Fraternidad Universal y programas como el Control Mental Silva, por nombrar algunas, se encubran con un vocabulario muy 'cristiano' y que presenten sus contenidos como el complemento ideal al catolicismo y que, sin embargo, lleven a sus adeptos hacia el panteísmo y la negación de la esencia del cristianismo.

6. En su libro, Cruzando el umbral de la esperanza, el Papa Juan Pablo II dice:

"No debemos engañarnos pensando que ese movimiento (el New Age) pueda llevar a una renovación de la religión. 
 Es solamente un nuevo modo de practicar la gnosis, es decir, esa postura del espíritu que, en nombre de un profundo conocimiento de Dios, acaba por tergiversar Su Palabra, sustituyéndola por palabras que son solamente humanas. 
 La gnosis no ha desaparecido nunca del ámbito del cristianismo, sino que ha convivido siempre con él, a veces bajo la forma de corrientes filosóficas, más a menudo con modalidades religiosas o pararreligiosas, con una decidida aunque a veces no declarada divergencia con lo que es esencialmente cristiano.6

7. En este breve análisis del fenómeno del New Age hemos podido aludir a algunos de sus elementos más inconformes con el mensaje cristiano:

a) Despersonaliza al Dios de la revelación cristiana.
b) Desfigura la persona de Jesucristo, desvirtúa su misión y ridiculiza su sacrificio redentor.
c) Niega el evento irrepetible de su Resurrección por la doctrina de la reencarnación.
d) Vacía de su contenido a los conceptos cristianos de la creación y de la salvación.
e) Rechaza la autoridad magisterial de la Iglesia y su forma institucional.
f) Relativiza el contenido original, único e históricamente fundado del Evangelio.
g) Deforma el lenguaje, dando un nuevo sentido a términos bíblicos y cristianos.
h) Se apoya falsamente en los místicos cristianos y trastorna el sentido de sus escritos.
i) Diluye irremediablemente la práctica de la oración cristiana.
j) Descarta la responsabilidad moral de la persona humana y niega la existencia del pecado.
k) Desorienta a los niños y a los jóvenes en su formación religiosa.
l) Divide y explota económicamente a las familias cristianas.

8. Estos son aspectos negativos que afectan directamente la vida, las costumbres y la fe de los fieles católicos. Desde luego, sería un error tachar como dañoso a todo lo que el New Age aporta y ofrece. Su espíritu de apertura y diálogo, su insistencia en la necesidad humana de una experiencia religiosa profunda, su honda preocupación por la conservación del medio ambiente, su confianza en el poder creativo del ser humano, sus saludables recomendaciones para la dieta y la condición física, y su actitud de optimismo por encima de los graves males que afligen al mundo son sólo algunos de los puntos positivos que vienen espontáneamente a la mente.

9. Dicho esto, tenemos que reconocer con total honestidad que estas luces van esparcidas entre anchas lagunas e inquietantes ambigüedades. La fuerza con que las ideas y actividades del New Age se promueven y la atractiva mercadotecnia que las disfraza requieren del pueblo católico una respuesta clara y contundente a favor de su fe y sus convicciones vitales. Por eso, quisiera cerrar esta carta con unas recomendaciones concretas para la actuación de los fieles frente al New Age.

Instrucción Pastoral sobre el New Age. Cardenal Norberto Rivera Carrera

sábado, 17 de noviembre de 2012

Vivir como hijos de la luz



“Vivid como hijos de la luz- eFESIOS 5, 8"

“Porque yo los amo, quiero mostrarles lo que estoy haciendo en el mundo hoy. Quiero prepararles para lo que ha de venir. Días de oscuridad vendrán sobre el mundo, días de tribulación... Edificios que hoy están en pie, no lo estarán más. Seguridades que están allí para mi pueblo, ya no lo estarán más. Yo los guiaré hacia el desierto... Yo los despojaré de todo de lo que hoy dependen, para que dependan solamente de Mi. Viene un tiempo de oscuridad sobre el mundo, pero un tiempo de gloria viene para mi Iglesia, un tiempo de Gloria viene para mi pueblo. Yo derramaré sobre ustedes todos los dones de mi Espíritu, Yo los prepararé para el combate espiritual”.
(Días de oscuridad: fruto de la acción diabólica por permiso del hombre) Misterios Luminosos.

Oscuridad y Luz

Génesis 1: 1-4: “En el principio creó Dios los cielos y la tierra. La tierra era caos y confusión y oscuridad. Dijo Dios: “Haya luz” y hubo luz. Vio Dios que la luz estaba bien, y apartó Dios la luz de la oscuridad”.

Al principio era la oscuridad la que cubría el abismo: Caos, confusión y oscuridad. El tiempo no existía. Dios por el poder de su Palabra eterna, crea.. Pone orden, y lo primero que crea es la luz. ¡Hagase la Luz! La luz inundó e iluminó todo ese vacío y oscuridad. Dios crea la luz, para disipar la tiniebla. Las separó, y vio que estaba bien. Y así, se crea la sucesión de días y noches, que será el marco en el que se desarrollará su obra creadora. Dios dijo e hizo: a la creación por su Palabra sigue la creación por el acto: el firmamento, la vegetación, astros, los animales marinos, los del aire y los de la tierra, y luego su obra maestra: el ser humano, hecho a su imagen y semejanza.

Pero la oscuridad no había desaparecido por completo, Lucifer (“portador de luz”), el ángel mas poderoso y espléndido, se rebeló clamando la divinidad para si. “No serviré”... ese grito sacudió todo el universo y él con sus seguidores fueron expulsados de la presencia de la Luz divina, para vivir esclavos de la oscuridad que libremente eligieron.

Al no estar ante la Luz Divina, no pueden transmitir luz ("el que no permanece en mi, no puede dar fruto" Jn 15:4). Fue Satanás quien tentó a Eva y a Adán, nuestros primeros padres y se dio la caída. Por su trágica elección, el pecado entró en la condición humana, y con el pecado, entró el sufrimiento, el desorden, la oscuridad y la muerte. El caos, el vació, la confusión que la luz había disipado, comenzó de nuevo, ya que el demonio se convirtió en el príncipe de este mundo y la oscuridad interior y exterior amenazó con eclipsar la Luz Divina.

Dios Padre, no nos dejaría sumidos en la oscuridad. Los ángeles rebeldes, optaron con pleno conocimiento y libertad, por elegir la oscuridad. Pero a la humanidad, que es más débil en la voluntad, quiso darle la oportunidad de responder a los impulsos de la gracia y retornar del abismo de la oscuridad. Un día su Palabra había traído la luz, así tendría que ser de nuevo.

Solo una gran manifestación de luz le capacitaría para ver de nuevo la luz, para dejar su ceguera y descubrir la verdad . Para ello, la Palabra hecha Carne, el Hijo, Dios, luz de Luz, vino al mundo, por el poder del ES y nació de María Virgen. “El pueblo que andaba a oscuras vio una luz grande. Los que vivían en tierra de sombras, una luz brilló sobre ellos. Acrecentaste el regocijo, hiciste grande la alegría. Alegría por tu presencia” Is 9, 1-2

Y vino la luz del mundo, Jesucristo a extirpar la oscuridad, emprende una batalla real entre estas dos realidades opuestas. En el Evangelio de San Juan 1 se nos revela el antiguo conflicto entre la luz y la oscuridad. Conflicto que el evangelista presenta dramáticamente: “La Palabra era Dios. En Ella estaba la vida y la vida era la luz de los hombres, y la luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la vencieron. La Palabra era la luz verdadera que ilumina a todo hombre que viene a este mundo” (Jn 1, 4-9) La luz entró en batalla con las tinieblas y sus agentes, y brilló en medio de ella, y aunque las tinieblas quisieron esconderla, apagarla, callarla, mancharla, no la vencieron. La luz venció las tinieblas del pecado; la verdad las tinieblas de la mentira y del error. “Yo, la luz, he venido al mundo para que todo el que crea en mí no siga en las tinieblas”. (Jn 12, 46)

De la oscuridad a la luz 

Por la Encarnación del Verbo, la Luz del mundo; por su pasión y muerte, por su resurrección, hemos sido salvados del reino de la oscuridad y trasladados al reino de la luz. “Sois linaje elegido, sacerdocio real, nación santa, pueblo adquirido, para anunciar las alabanzas de Aquel que os ha llamado de las tinieblas a su admirable luz” (1 Pedro 2, 9)

Hablar de Redención, y de ser redimidos, salvados, necesariamente implica un traslado de un reino a otro, de un estilo de vida a otro, de una forma de ser, pensar, actuar, relacionarse, sentir.... a otra.. Un traslado que manifiesta el triunfo de la luz sobre la oscuridad, el triunfo de la gracia sobre el pecado. “Yo soy la luz del mundo; el que me siga no caminará en la oscuridad, sino que tendrá la luz de la vida” (Jn 8, 12). Esta palabra de Jesús se convierte en un gran signo de discernimiento: el seguimiento se muestra por caminar en la luz... aunque digamos que seguimos a Jesús si no nos hemos trasladado de las formas de oscuridad, de los caminos oscuros, en realidad no le seguimos. “si alguno me sirve, que me siga”. (Jn 12: 26)

San Juan apóstol, es el evangelista que mas escribe sobre la luz. Siendo el más cercano al Corazón de Cristo, contemplando las realidades de Su Corazón, interpreta con agudeza la realidad de que Jesús es la Luz del Mundo, y que vivir en esta luz es la marca del verdadero discípulo. Seguir a Cristo es caminar su senda: El es el Camino, la Verdad y la Vida. Solo en su camino luminoso se llega de regreso a la Casa del Padre.

1 Juan 1:5-7 :“Y este es el mensaje que hemos oído de él y que os anunciamos: Dios es Luz, en él no hay tiniebla alguna. Si decimos que estamos en comunión con él, y caminamos en tinieblas, mentimos y no obramos la verdad. Pero si caminamos en la luz, como él mismo está en la luz, estamos en comunión unos con otros y la sangre de Jesús nos purifica de todo pecado”.

En esta pasaje, S. Juan nos enseña la necesidad de alcanzar liberación de los actos pecaminosos, oscuros. La Luz de Dios se refiere a su absoluta caridad, integridad, rectitud, virtud, justicia, verdad, transparencia y gloria. Caminar en la luz, significa para nosotros, apropiarnos y regir toda nuestra vida por estas cualidades de la luz de Dios. Al punto que S. Juan llega a decir que si decimos que tenemos relación con Dios, pero alguna oscuridad permanece en nuestros corazones y en nuestras vidas, no obramos la verdad. La luz de Dios brilla en la humanidad primero para revelar el pecado, y luego, para removerlo. No puede existir la oscuridad en la presencia de la luz, ni la luz en la de la oscuridad. No pueden cohabitar juntas.

En este pasaje, se nos enseña que para poder caminar en la luz hay que estar en comunión con la luz. Y esta comunión tiene dos frutos: liberación, purificación del pecado y comunión los hermanos. Constantemente, S. Juan presenta la relación con los demás, como manifestación no solo de la presencia de la luz en nosotros, sino incluso como examen riguroso de nuestra relación con el Señor. “El que dice amo a Dios y aborrece a su hermano, es un mentiroso.” (1 Jn 4) Estas incoherencias de vida, San Juan las llama “mentiras” y toda mentira tiene como raíz al demonio, el padre de la oscuridad y la mentira.


El Padre de la oscuridad y los signos del reino de la Oscuridad
El Reino de la oscuridad tiene un Padre, el demonio.

El demonio quiere imitar todo lo de Dios... tiene envidia, y si Dios establece un reino y es padre de él, con características propias de la santidad de Dios, Satanás quiere establecer uno, siendo el padre y con sus oscuras características. Así como Dios establece su reino y nos ofrece vivir en el, con sus características, condiciones, etc.. (Bienaventuras). El demonio nos quiere para su reino y seduce nuestra carne para que vivamos sus elementos, características. Los medios para reconocer la presencia de Satanás y su acción se revela en los Evangelios, la fuente de toda luz. Cristo dijo ciertas cosas sobre el demonio, las cuales debemos reflexionar:

Jesús llamo a a Satanás el Padre de la Mentira (Juan 8:44): Dios es verdad, el Mentira. El pervierte la verdad, la manipula, la altera, llena nuestras mentes con dudas y desconfianzas. Provee con todas las justificaciones y racionalizaciones para que algo que es contrario al evangelio, lo veamos como normal y hasta correcto, interpretar situaciones falsamente o exageradamente, o minizadas; la calumnia, difamación, juicios, ect. Es el enemigo de la verdad, “dice mentira porque dice lo que le sale de adentro, porque es mentiroso y padre de la mentira”

La mentira, es siempre una negación de la verdad...el demonio no puede crear pues no es Dios, pero puede alterar..el inventa de lo que no es, para sentirse creador. No es esto acaso la calumnia? la difamación?. Dios crea para el bien, el demonio quiere imitar esto pero para el mal, para destruir.
• Cada mentira es inspirada por el demonio y sirve para su plan. La falsedad siempre odia la verdad y trata de destruirla.
• hay muchas formas de participar en al mentira: la manipulación de las palabras, de las hechos, de las situaciones, todo para salirnos con nuestra voluntad, para sacar información, para acomodar las cosas a nuestra conveniencia... todo esto es signo del reino de la oscuridad.

Es homicida desde el principio: (Jn 8:44) Dios es vida, el es muerte: Lleva a la muerte a la destrucción. Quiere destruir a los hijos de Dios... arrancarlos de las manos del Padre. Llevarnos al pecado mortal: pecado de muerte. Mata la gracia que hay en el alma. Es ladrón: Robar lo que nos ha dado el Padre.
Por envidia, satanás tienta al hombre para que entrara entonces la muerte. Por la desobediencia a Dios entra la oscuridad en la humanidad, y su efecto produce una cadena de violencia del hombre contra el hombre.

-Después de ser expulsado del Cielo, el demonio se lanza contra el hombre para destruirlo, por que le tiene envidia. No quiere que tenga lo que el perdió, lo que el Padre le ha dado al hombre. Quiere quitarselo haciendole rebelarse como él lo hizo, y así perder también sus privilegios. Y así fue. Y no solo se alejan de Dios, sino el uno del otro. (se echan la culpa el uno al otro. Desnudez: perdieron pureza y se ocultaron de Dios)
"Por un solo hombre el pecado entro en el mundo, y por el pecado la muerte" (Rom 5:12)
• la violencia, la agresividad, la venganza, las guerras, los holocaustos, el aborto, suicidio...
• la envidia puede llevar al odio y a los actos mas oscuros contra otra persona. rivalidad: ya desde Adán y Eva. Caín el primer hombre que mata, y a su hermano.
• El demonio puede llevarnos a matar la bondad, castidad, honor, honestidad, pureza, belleza, paz del corazón, la felicidad y aun el amor. Matar la reputación, el nombre, la estima de un ser humano.

Es el padre de la oscuridad, o sea, odia la luz y a los que viven en ella. El insita a caminar en la oscuridad, en las tinieblas: Las obras del mal se despliegan en la sombra de la noche, y el "diablo" es llamado "príncipe de las tinieblas". "Era de noche" (Jn 13,30), cuando Judas salió del cenáculo para entregar al Maestro.
Jesús sufrió la última tentación en medio de la noche, en el jardín de Getsemaní. Los que vinieron a detenerlo lo hicieron en plena noche y Jesús les dijo: "Esta es su hora y del poder de las tinieblas" (Lc 22,53). Y cuando Él entregaba su último suspiro en la cruz, una noche extraña cayó sobre el mundo. "Hubo oscuridad sobre toda la tierra hasta la hora nona" (Lc 23,44).
Caminar en la oscuridad significa no desear exponer mi vida, mis palabras y mis actos en la luz. Esconder....
“El juicio está en que vino la luz al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, por sus obras eran malas. Pues todo el que obra el mal aborrece la luz y no va a la luz para que no sean censuradas sus obras” (Jn 3, 19-20)
• quien actúa en la oscuridad lo hace a escondidas; esto es signo de que hay presencia del demonio. Dios es luz, y nos invita a caminar en la luz, o sea, a andar en verdad aunque esto nos traiga consecuencias y negaciones a nuestra voluntad.
• Todo lo que se hace a escondidas, sale en algún momento a la luz. “no hay nada encubierto que no hay de ser descubierto, ni oculto que no hay de saberse” (Mt 10,26)

Se viste de ángel de luz: “nada tiene de extraño que el mismo Satanás se disfraza de ángel de luz.” (2 Cor 11, 14)
Disfrazarse: cambiarse el rostro, el vestido....
-Es interesante ver que Lucifer era el ángel mas brillante, el conoce como luce la luz, porque la tuvo. La perdió al apartarse de la luz de Dios. Pues solo en comunión con Dios la podemos tener. Lo único que el ahora puede hacer es imitar la Luz. Esa es su mayor táctica con nosotros los cristianos.
• Falsas luces: falsas enseñanzas, doctrinas, inspiraciones, alternativas... todas lucen buenas....
• Falsa espiritualidad, falsas manifestaciones, falsos carismas y dones. Falsas apariciones, falsos grupos, falsas vocaciones, falsos hermanos, falsas amistades, falsas personalidades, líderes, etc... Falsos milagros (Moisés y Aarón ante el Faraón, y los encantadores y maestros de las ciencias ocultas hicieron lo mismo). Falsas iglesias, religiones..etc.. Pero recuerden, todo luciendo como si viniese de la luz.
• “surgirán falsos cristos y falsos profetas, que harán grandes señales y prodigios, capaces de engañar, si fuero posible a los elegidos. Mirad que os lo he predicho” (Mt 24, 24) Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con disfraces de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis”(Mt 7;15)
• falsa sabiduría: si tenéis en vuestro corazón espíritu de contienda, amarga envidia, no os jactéis, pues dicha sabiduría no desciende de lo alto, sino que es terrena, natural, demoníaca. (St 3,14)
Esto requiere discernimiento de espíritus, y es necesario adquirirlo. Cuando la carne se complace, no se puede discernir.

Seductor: Para seducir usa cualquier estrategia pero lógica:
Primero se acerca con una sugerencia en la imaginación, nos presenta algo que nos molesta, nos pone pensamientos que jincan nuestras suceptibilidades. Todo para que llegue a ser un razonamiento de la mente. Esconde verdaderas intenciones. Nos convencemos de la autenticidad del pensamiento y lo convertimos en convicción. De ahí, lo posee nuestra voluntad y lo actuamos, algo que es actualmente malo pero que lo justificamos como bueno, verdadero, justo y hasta necesario.. El demonio nos seduce:
Se adapta al temperamento y carácter de las personas, aun hasta sus gustos.
Si son mansos y callados, haciendoles creer que deben minimizarse.
Si son fuertes y firmes, los invita a la agresividad y a tomar justicia en sus manos.
Si son mundanos y en búsqueda de placeres, les presenta tentaciones de la carne.
Si son espirituales y de oración, se les aparece como un ángel de la luz.
Si tienden a ser emocionales, ajusta sus tácticas al momento en que su victima este mas débil.
Si son intelectuales, los tentara con el orgullo y pecados de la mente.
Se insinúa por medio de los senido, de la fantasía, de la concupiscencia, de la lógica y soberbia del intelecto, de desordenes emocionales y afectivos, a través de relaciones nocivas.
Se adapta a las situaciones y las utiliza.

5) Acusador: Primero utiliza cualquier táctica para confundirnos, desviarnos, y que caigamos en el pecado. Después que lo logra se caracteriza en acusarnos, aplastarnos, desesperarnos, o acomodarnos por que no podemos hacer nada. No hay salida.
• esta misma acusación que el dirige hacia nosotros, lo instiga en relación nuestra a los demás.
• Las personas a quien el Señor pone como cabezas tienen la obligación dada por Dios de hacer un juicio sobre la conducta de alguien, y quizás hasta de actuar firmemente, pero hay gracia para ello, por que es su misión.

Algunas acciones que ejerce el demonio y los demonios sobre nosotros:
ceguera (Mat 12) de venganza (Eze 25)
adivinador (Hech 16) disputa (Sant 3)
Falta de caridad (Mt 24, 14) cobardía (II Tim 1)
envidia (Fil 1) de error (I Juan 4)
de mentira (II Rey 22) de fornicación (Ose 4 y 5) de rivalidad (Fil 2)


Una realidad terrible la acción diabólica en el mundo moderno:
En 1972, SS Pablo VI, una audiencia general la dedicó al tema: “una realidad terrible: la acción diabólica en el mundo”.

“No os asombre el que os responda que una de las mayores necesidades de la Iglesia hoy es la defensa de aquel mal que llamamos demonio. Vemos muy evidentemente en nuestro mundo un agente oscuro y enemigo, el demonio. El mal no es ya solo una deficiencia, sino una eficiencia, un ser vivo, espiritual, pervertido y pervertidor. Terrible realidad. Misteriosa, pavorosa. Con su traicionera tucia, es el enemigo oculto que siembra errores y desventuras en la historia humana”.

El Card. Karol Wojtyla (JPII), ante el Congreso Eucarístico de Pennsylvania, en 1977: “Estamos ahora ante la confrontación histórica más grande que la humanidad jamás haya pasado. Estamos ante la contienda final entre la Iglesia y la anti-iglesia, el Evangelio y el anti-evangelio. Esta confrontación descansa dentro de los planes de la Divina Providencia y es un reto que la Iglesia entera tiene que aceptar”.

Juan Pablo II, en Damasco, recientemente habló sobre la oscuridad del mundo manifestada tan intensamente hoy en los corazones. ¿Cómo es posible que no veamos en ello el "Mysterium iniquitatis" actuando en el corazón del hombre? Vemos hoy la acción incansable y nefasta de las fuerzas del infierno.

2 Tim 3: “Ten presente que en los últimos días sobrevendrán momento difíciles; los hombre serán egoístas, avaros, fanfarrones, soberbios, difamadores, rebeldes, ingratos, irreligiosos, desnaturalizados, implacables, calumniadores, disolutos, despiadados, enemigos del bien, traidores, temerarios, infatuados, más amantes de los placeres que de Dios, tendrán la apariencia de piedad pero desmentirán su eficacia. Guárdate también de ellos”
En Polonia, este año, el Santo Padre habló del misterio de la iniquidad presente en el mundo actual:
• “falsa ideología de libertad” que se está imponiendo, señalando que la Iglesia no puede callar ante esa “escandalosa propaganda de liberalismo, de libertad sin verdad y sin responsabilidad”.
• Maldad experimentada, sufrimiento, aniquilación, idolatría. Un mundo que vive sin Dios y pretende ocupar su puesto.
• intenta callar la voz de Dios en el corazón de los otros hombres y pretende hacer de Dios “el gran ausente” en la cultura y en la conciencia de los pueblos
• rechazando las leyes divinas y los principios morales, el hombre atenta contra la familia y todo lo establecido por Dios.
• materialismo, ocultismo, egocentrismo, infidelidad y traición, hipocrecía y manipulación. Se imponen el odio y la sed de venganza, donde la guerra lleva sufrimiento y muerte a los inocentes,

Y ante esa realidad de la gran oscuridad que cubre al mundo donde estamos nosotros? 


El ««el humo de Satanás ha entrado por alguna fisura en el templo de Dios»». Pablo VI, dijo preocupado en 1972. El humo entra en las casas sin darse uno cuenta. Entra en el corazón.

Ante todo tenemos la obligación de preguntarnos como nos ha afectado esta oscuridad. Estamos llamados a ser y vivir como hijos de la luz, pero a través de que fisura, que apertura, que área que no he mortificado y la carne está latente, ha entrado en mi corazón, mente, actitudes, forma de vida y comportamiento, el humo de Satanás. “Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar. (1P 5:8)

El primer peligro que corremos es el contagiarnos con la oscuridad, porque nos exponemos a ella:
Ejemplo del cine. Si compartimos con mentirosos, comenzaremos a mentir. Si las conversarciones son de críticas, se hará normal la crítica, si veo programas de infidelidad, la veré normal.. ...etc... Si todo el mundo ve el adulterio normal tarde o temprano podemos empezar a verlo como tal... y así... los valores, los principios...etc.
No podemos tener la presunción de creer que la oscuridad no nos alcanza.... es que la tenemos dentro por nuestra inclinación al pecado... por eso tenemos que rodearnos de luz. “Si uno anda de día no tropieza, porque ve la luz de este mundo; pero si una anda de noche, tropieza, por no está en el la luz” (Jn 11,9)

Ceder a la oscuridad por comodidad, por mediocridad, por falta de valentía y fidelidad al Señor que nos ha dado su luz, y derramado su sangre para trasladarnos de la oscuridad a la luz. A veces, por temor, de quedarnos solos, de ser perseguidos. Nicodemo .....va en la noche. Sabía que Jesús era la luz... pero tenía temor que lo vieran acercarse a él. Ceder, para no vernos ridículos, para no perder amistades, para no perder trabajos, para no estar aburrida, para no tener que dar la vida por Cristo....... Martirio.

Debemos preguntarnos: ¿que es lo mas importante para mi? en que gasto mi tiempo? con quien me relaciono, de que hablo, como trabajo para extender el reino del amor y la luz? Cualquier viento me cambia mis ideas, valores y fidelidad? Que verdad escuchas, a quien crees? Te has acostumbrado a la oscuridad, a las tácticas de la oscuridad.

Nadie enciende una lámpara y la pone en sitio oculto, ni bajo el celemín, sino sobre el candelero, para que los que entren vean el resplandor. Mira, pues, tu que la luz que hay en ti no se vuelva oscuridad. Pues no teniendo parte alguna oscura, estarás tan enteramente luminoso como cuando la lámpara te ilumina”. (Luc 11:33) Corremos el riesgo de perderla, sino somos serios y valientes, para defenderla. Especialmente cuando todo nos inclina a ella.

Hay que reconocer que es necesario batallar para proteger la luz. Entrar en un disciplina personal seria, para no dejarnos contaminar con la oscuridad. El Catecismo: 409 Esta situación dramática del mundo que "todo entero yace en poder del maligno" (1 Jn 5,19; cf. 1 P 5,8), hace de la vida del hombre un combate:
A través de toda la historia del hombre se extiende una dura batalla contra los poderes de las tinieblas que, iniciada ya desde el origen del mundo, durará hasta el último día según dice el Señor. Inserto en esta lucha, el hombre debe combatir continuamente para adherirse al bien, y no sin grandes trabajos, con la ayuda de la gracia de Dios, es capaz de lograr la unidad en sí mismo (GS 37,2).”

• las vírgenes y lámparas: no prepararnos con la luz suficiente, para enfrentarnos con la oscuridad: las lámparas de la fe, la verdad, la virtud, los valores.... “Tenemos que trabajar mientras es de día; llega la noche, cuando nadie puede trabajar” (Jn 9, 4)

Todavía, por un poco tiempo, está la luz entre vosotros. Caminad mientras tenéis la luz, para que no os sorprendan las tinieblas; el que camina en tinieblas, no sabe a donde va. Mientras tenéis la luz, creed en la luz, para que seáis hijos de luz”. (Jn 12, 35-36)


Vivid como hijos de la Luz

Y esto, teniendo en cuenta el momento en que vivimos. Por que ya es hora de levantaros del sueño: que la salvación está mas cerca de nosotros que cuando abrazamos la fe. La noche está avanzada, El día se avecina. Despojémonos, pues, de las obras de las tinieblas y revistámonos de las armas de la luz.” Rom 13
En la primera carta de San Juan, que reflexionamos al comienzo de esta charla, escuchabamos: “Dios es Luz, en él no hay tiniebla alguna. Si decimos que estamos en comunión con él, y caminamos en tinieblas mentimos y no obramos la verdad. Pero si caminamos en la luz, como él mismo está en la luz, estamos en comunión unos con otros y la sangre de Jesús nos purifica de todo pecado”.

Luego en los próximos capítulos de esta carta, San Juan nos indica las cinco condiciones para romper con el reino de las tinieblas y caminar en la luz:

1. Reconocernos pecadores y romper con el pecado : “si decimos que no tenemos pecado nos engañamos y la verdad no está en nosotros. Si reconocemos nuestros pecados, fiel y justo es El para perdonarnos.” (1 Jn 1)
2. Guardar los mandamientos de Dios, sobre todo el de la caridad. “Quien dice yo le conozco y no guarda sus mandamiento, es un mentiroso y la verdad no está en el” “Quien dice que está en la luz y aborrece a su hermano está aun en las tinieblas. (1 Jn 2)
3. Guardarse del mundo: “Ya que habéis vencido al maligno, no améis el mundo ni lo que hay en el mundo. Puesto que todo lo que hay en el mundo: la concupiscencia de la carne, de los ojos y las jactancias de las riquezas” (1Jn 2) (sensualidad, seducción de las apariencias, orgullo)
4. Guardarse de los anticristos: muchos anticristos... que de dentro de nosotros se cuelan para darnos un evangelio y un espíritu contrario al de Cristo. Se opone a Cristo...

Obras de la luz

Que nadie os engañe con vanas razones, pues por eso viene la cólera de Dios sobre los rebeldes. No tengáis parte con ellos. Porque en otro tiempo fuisteis tinieblas; mas ahora sois luz en el Señor. Vivid como hijos de la luz; pues el fruto de la luz consiste en toda bondad, justicia y verdad. Examinada que es lo que agrada al Señor, y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, antes bien denunciadlas. Cierto que ya sólo el mencionar las cosas que hacen ocultamente da verguenza, pero al ser denunciadas, se manifiesta la luz. Mirad atentamente como vivís; que no sea como imprudentes, sino como prudentes; aprovechando bien el tiempo presente, por que los días son malos. Por tanto no seáis insensatos, sino comprended cual es la voluntad del Señor”. (Ef 5, 7-17)

1 Tes 5:8 “nosotros que somos del día, seamos sobrios, revistamos de la coraza de la fe y de la caridad, con el yelmo de la esperanza de salvación”.

Sobriedad: controlar los deseos inmoderados; dominio de sí; cuidado de las cosas, austeridad, etc... discernir lo que es razonable; ayuda a darle a las cosas su justo valor y a manejar adecuadamente nuestros apetitos, estableciendo en todo momento un límite entre lo razonable y lo inmoderado.
Verdadera sabiduría, luz: “pura, pacífica, complaciente, dócil, llena de compasión y da buenos frutos, sin hipocrecía.” (St. 3, 17)

Armas: Revestíos de las armas de Dios para poder resistir a las acechanzas del Diablo. Por eso tomad las armas de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y después de haber vencido todo, manteneos firmes. En pie, ceñida vuestra cintura con al Verdad y revestidos con la Justicia como coraza, calzados los pies con el celo por el evangelio de la paz, embrazando siempre el escudo de la fe, para que podáis apagar con él todos los encendidos dardos del maligno. Tomad también, el yelmo de la salvación y la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios, siempre en oración y súplica, orando en toda ocasión, velando juntos con perseverancia e intercediendo por todos los santos.

Lugares más luminosos:
La Eucarístia: Yo soy la Luz del Mundo
El Corazón Inmaculado: la llena de gracia, llena de la luz de Dios.
La Iglesia, presencia del Reino y su Magisterio: depositaria de la Verdad que es Cristo.
Meditación asidua de la Palabra de Dios, especialmente el Nuevo Testamento. Aplicarlo.
Pedir a Dios diariamente, que nos ilumine, que nos revela la oscuridad y nos ayude a expulsarla.
La búsqueda de la verdad y la conversión: permitir que me digan lo que en mi no es luz, desear ser transfirgurados.
Mortificación de las áreas oscuras: oración y ayuno, disciplina.
Sacramento de la Reconciliación, frecuente.


Los misterios Luminosos: abrazar la luz, y llevarla al mundo.
Dios: nos hace hijos de la luz
Caná: la Virgen, llena de luz, nos indica el camino a la luz del mundo
Reino de la luz: se alcanza a través de la conversión
la transfiguración: lo que debemos llegar a ser, sino nos dejamos purificar
la Eucarístia: recibir la luz del mundo dentro de nuestros corazones, para amar hasta el extremo y establecer en el mundo el reino del amor y la luz.


Autora: Madre Adela Galindo, Fundadora SCTJM
© Solo para uso privado
fuente: http://www.corazones.org

jueves, 8 de noviembre de 2012

Aviso acerca de la "terapia" por hipnosis o magnetismo

En los tiempos de B.Ana Catalina 1820 aprox.  se conocía al hipnotismo como magnetismo.
Es lo mismo, actualmente por desgracia se le ha sacado del mundo del ocultismo y se le ha insertado en la ciencia, muchos psicólogos y psiquiatras pretenden ayudar a pacientes por esta técnica, pero tengamos presente todo lo nocivo de estas técnicas originalmente y bien catalogadas entre las llamadas ciencias ocultas, aquí gracias a Dios que nos lo hizo saber de este peligro por  Beata Ana Catalina.

Aquí su testimonio acerca de esto:


Lo que ve acerca del poder magnético o hipnosis

"A propósito de conversaciones acerca de una mujer hipnotizada, una médium, con pretenciones de clarividente, Ana Catalina declaró:

Antes de haber oído hablar del magnetismo por el doctor extranjero, mi atención no se había dirigido nunca hacia ese asunto. Pero cada vez que él hablaba de la persona clarividente y de los amigos que están en relación con ella, eso levantaba en mí, sin que supiera el por qué, un vivo sentimiento de repulsión.

Esa persona me fue mostrada y fuí instruída sobre su estado por visiones que me probaron que su condición es todo lo que se quiera, pero no pura ni proveniente de Dios.

He visto que el atractivo sensible y el deseo de complacer tienen su parte: aunque ella no lo confiese y no se dé cuenta que tiene marcado atractivo y adhesión a su magnetizador. Yo he visto acá y acullá a otras personas de esta clase, en lontananza; se ve eso como a través de un vidrio de aumento. Yo los he visto sentados y aún acostados; he visto algunas de ellas que teníasn delante un vaso de donde partía un tubo que ellos tenían en la mano.

La impresión que siempre me causaban, era de horror: esto venía menos de la naturaleza misma de la cosa que del inmenso peligro en el cual veía que casi siempre sucumbían.
Los gestos del magnetizador delante de los ojos, sus pases, la manera de tomarse las manos, tenían para mí algo tan repugnante que no lo sabría expresar, porque veía a la vez el interior del magnetizador y el de la sonámbula, la infulencia del uno sobre la otra, la comunicación de la naturaleza y de las malas inclinaciones del primero a la segunda. Yo veía siempre a Satanás en persona dirigiendo los movimientos del magnetizador y haciéndolos con él.

Estas personas están en sus alucinaciones en otra región distinta de la que estoy yo en mis visiones. Aunque antes de entrar en el estado de clarividencia ellas no tuvieron más que poca cosa de impuro, no ven , después, más que falsedad y mentira, pues el demonio les presenta cuadros, dándoles a todos buena apariencia.

Cuando una tal persona se ha propuesto de antemano decir algo interesante o tiene la menor inclinación sensual, ella se encuentra expuesta en el mismo punto al más grande peligro de pecar.

 Algunos reciben a la verdad, algún alivio corporal; pero la mayor parte sienten los perniciosos efectos en el alma sin saberlo y sin reconocer de donde les ha venido. Yo no se a qué comparar el horror de estas cosas sino con el horror que me inspira cierta unión secreta y los movimientos que la acompañan. Hay allí una corrupción, que veo sin poder explicarla. La práctica del magnetismo confina con la magia: solo que aquí no se invoca al diablo; pero él viene por sí mismo.

Cualquier persona que se entrega a esta práctica, toma de la naturaleza alguna cosa que no puede ser conquistada legítimamente sino por la Iglesia de Jesucristo y que no puede ser obenida, con el poder de sanar y santificar, sino en el seno de la Iglesia. Ella toma este poder de la naturaleza, que está llena de las influencias de Satanás en todo aquello que no está unido con Jesucristo por la verdadera fe y la gracia santificante.

Las personas magnetizadas no ven cosa alguna en su verdadero modo de ser y en relación con Dios: ven las cosas separadas y desunidas como a travez de un hoyo o de una hendidura. Ellas perciben un destello de las cosas por el magnetismo, y Dios quiere que esa luz sea pura, es decir, santa. Es un bien que Dios nos haya velado y separado a los unos de los otros y que haya levantado muros entre nosotros, ya que estamos llenos de pecados y dependientes los unos de los otros es bueno que nosotros nos veamos obstaculizados y forzados a obrar trabajosamente, antes de seducirnos recíprocamente y comunicarnos la influencia contagiosa del maligno espíritu.


Pero en Jesucristo, Dios hecho hombre, nos es dado , como que es nuestro jefe, el medio por el cual purificados y santificados, podemos llegar a ser una sola cosa, un solo cuerpo sin comunicarnos por esta unión, nuestros pecados y nuestras malas inclinaciones. Quien pretenda hacer cesar esta separación establecida por Dios, se une de manera muy peligrosa a la naturaleza caída, por al cual reina con sus seducciones aquél (Satanás) que indujo a la caída. Veo al esencia propia del magnetismo ser cosa verdadera; pero veo que es como un ladrón que se ha desencadenado e introducido en medio de esta luz inaccesible y velada. Toda unión entre pecadores es peligrosa, la penetración mutua lo es mucho más.

Cuando esta comunicación se hace en un alma enteramente abierta y sensible, cuando un estado llega a ser clarividente solo porque por sí mismo se ha simplificado con la ausencia de toda influencia corpórea, y viene a ser víctima del artificio calculado y la intriga; entonces una de las facultades del hombre anterior a su caída (facultad que no estaba enteramente muerta) es resucitada en cierto modo, pero para ser desarmada y en un estado más misterioso, expuesta, interiormente a los ataques de los demonios. Este estado es real, él existe; pero está cubierto con un velo, porque es fuente emponzoñada para todos, menos para los santos.

Yo siento que el estado de esas personas sigue, en cierto modo, una marcha paralela a la mía; pero caminan en direcciones diversas: vienen de otra parte y tienen otras consecuencias. El pecado del hombre, dotado de la facultad ordinaria de ver, es un acto ejecutado con los sentidos y delante de los sentidos. La luz interna no esta oscurecida y queda intacta. Esta luz exhorta en la conciencia: ella empuja como un juez interior a otros actos sensibles de arrepentimiento y de penitencia; ella conduce a los remedios sobrenaturales que la Iglesia administra por los sacramentos bajo una forma sensible. En este caso está el sentido que es pecador y la luz interior que es acusadora.


Cuando en el estado magnético los sentidos están muertos, y la luz interior recibe y da impresiones, entonces aquello que hay de más santo en el hombre, la vigilancia interna, está expuesta a las influencias perniciosas y a infecciones contagiosas del maligno espíritu, del cual el alma en estado de vigilia ordinaria no puede tener conciencia por medio de los sentidos, sujetos, como ella a las leyes del tiempo y del espacio; y así ella no puede deshacerse de sus pecados ni aún con la ayuda de los remedios purificadores de la Iglesia.

Yo veo en verdad que un alma, toda pura y reconciliada con Dios, ni aún en este estado, en el cual los principios de su vida íntima están expuestos, no puede ser herida por el diablo. Pero veo también que si antes, lo que acontece sobre todo el sexo femenino, ella ha consentido la menor tentación, Satanás hace libremente su juego en el interior del alma, siempre de manera deslumbradora y con apariencia de santidad.

Las visiones se tornan mentirosas, y si ella ve, por acaso, algún medio de sanar el cuerpo mortal, compra este poder a caro precio, es decir, a precio de una infección secreta del alma inmortal. Está frecuentemente manchada por un contacto mágico con las inclinaciones malas del magnetizador.


Extraído del libro "Visiones y Revelaciones completas de Beata Ana Catalina Emmerick, Libro III"
Según anotaciones de Clemente Brentano. Cap. XIV

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