miércoles, 9 de noviembre de 2011

Los tristes, deben ponerse en las manos de Dios

El Alma:
1. Señor, Dios, Padre santo: ahora y para siempre seas bendito, que como Tú quieres así se ha hecho, y lo que haces es bueno. Alégrese tu siervo en Ti, no en sí, ni en otro alguno: porque Tú sólo eres alegría verdadera: Tú esperanza mía y corona mía: Tú, Señor, eres mi gozo y mi premio. ¿Qué tiene tu siervo sino lo que recibió de Ti, aun sin merecerlo? Tuyo es todo lo que me has dado y has hecho conmigo. Pobres soy y lleno de trabajos, desde mi juventud; y mi alma se entristece algunas veces hasta llorar; y otras veces se turba contigo por las pasiones que la acosas.

2. Deseo el gozo de la paz; la paz de tus hijos pido, que son recreados por Ti en la luz de la consolación. Si me das paz, si derramas en mí un santo gozo, estará el alma de tu siervo llena de alegría, y devota para alabarte. Pero si te apartares, como muchas veces lo haces, no podrá correr por el camino de tus mandamientos, sino que hincará las rodillas para herir su pecho; porque no le va como los días anteriores cuando resplandecía tu luz sobre su cabeza, y era defendida de las tentaciones impetuosas debajo de la sombra de tus alas.

3. Padre justo y siempre laudable, llegó la hora en que tu siervo debe ser probado. Padre amable, justo es que tu siervo padezca algo por Ti en esta hora. Padre para siempre adorable, ya ha llegado la hora que habías previsto desde la eternidad, en la cual tu siervo este abatido en lo exterior un corto tiempo, mas para que viva siempre interiormente contigo. Despreciado sea y humillado un poco, y decaiga delante de los hombres; sea consumido de pasiones y enfermedades, para que vuelva nuevamente a verse contigo en la aurora de una nueva luz, y sea ilustrado en las cosas celestiales. ¡Padre santo! Así lo ordenaste Tú, así lo quisiste; y lo que mandaste se ha hecho.

4. Esta es, pues, la gracia que haces a tu amigo, que padezca, y sea atribulado por tu amor en este mundo por cualquiera, y cuantas veces lo permitieres. Sin tu consejo y providencia y sin causa, nada se hace en la tierra. Bueno es para mí, Señor, que me hayas humillado, para que aprenda tus justificaciones, y destierre de mi corazón toda soberbia y presunción. Provechoso es para mí que la confusión haya cubierto mi rostro, para que así te busque a Ti para consolarme, y no a los hombres. También aprendí en esto a temblar de tu inescrutable juicio, que afliges así al justo como al impío, aunque no sin equidad y justicia.

5. Gracias te doy porque no me escaseaste los males; sino que me afligiste con amargos azotes, enviándome dolores y angustias interiores y exteriores. No hay quien me consuele debajo del cielo sino Tú, Señor Dios mío, médico celestial de las almas, que hieres y sanas, pones en grandes tormentos y libras de ellos. Sea tu corrección sobre mí, y tu mismo castigo me enseñará.

6. Padre amado, vesme aquí en tus manos; yo me inclino bajo la vara de tu corrección. Hiere mis espaldas y mi cerviz para que enderece mis torcidas inclinaciones a tu voluntad. Hazme piadoso y humilde discípulo como sueles hacerlo, para que ande siempre pendiente de tu voluntad. Me entrego enteramente a Ti con todas mis cosas para que las corrijas. Más vale ser corregido aquí que en la otra vida. Tú sabes todas y cada una de las cosas, y no se te esconde nada en la humana conciencia. Antes que suceda, sabes lo venidera, y no hay necesidad que alguno te enseñe o avise de las cosas que se hacen en la tierra. Tú sabes lo que conviene para mi adelantamiento, y cuánto me aprovecha la tribulación para limpiar el orín de los vicios. Haz conmigo tu voluntad y gusto, y no deseches mi vida pecaminosa, a ninguno mejor ni más claramente conocida que a Ti solo.

7. Concédeme, Señor, saber lo que se debe saber; amar lo que se debe amar; alabar lo que a Ti es agradable; estimar lo que te parece precioso; aborrecer lo que a tus ojos es feo. No permitas que juzgue según la vista de los ojos exteriores, ni que sentencie según el oído de los hombres ignorantes; sino dame gracia para que pueda discernir con verdadero juicio entre lo visible y lo espiritual, y sobre todo, buscar siempre la voluntad de tu divino beneplácito.

8. Muchas veces se engañan los hombres en sus opiniones y juicios, y los mundanos se engañan también en amar solamente lo visible. ¿Qué tiene de mejor el hombre porque otro le alabe? El falaz engaña al falaz, el vano al vano, el ciego al ciego, el enfermo al enfermo, cuando lo ensalza; y verdaderamente más le confunde cuando vanamente le alaba. Porque cuanto es cada uno en tus ojos, tanto es y no más, dice el humilde San Francisco.

Del libro: Imitación de Cristo, Autor: Tomas de Kempis.

sábado, 5 de noviembre de 2011

libro “La belleza de saber vivir”


Bárbara Palacios, Miss Universo 1986, empresaria y conferencista, escribió su primer libroLa belleza de saber vivir”, el testimonio de una vida vivida a plenitud

La belleza de saber vivir propone que la gente busque su GPS interior, ¿ésta es una clave? La guía práctica para saber vivir (GPSV) es una asociación que yo hago de la moral innata, que es la posibilidad de conocer qué es el bien y qué es el mal, y es algo que tenemos en nuestro interior, lo dice Dios y lo dice en la Biblia. Ahí tenemos un instructivo desde pequeños, que yo asocio al GPS de un automóvil: podemos ir en una dirección y por más que sepamos dónde queda ese lugar, nos sentimos más confiados al poner el GPS. Es lo mismo que debemos hacer los seres humanos, prender nuestro GPS interno para llegar más seguros a donde deseamos. El problema es que el ser humano crece, se forma, y muchas veces ignora ese GPS, o no lo prende nunca, y por eso es que tantos problemas se suscitan diariamente. Cuando prendes tu GPS, con quien te estás conectando es con Dios.

Nueve meses te llevó escribir este libro, y en nueve capítulos. ¿Esto es relevante o se lo atribuyes a que el tiempo de Dios es perfecto?

El tiempo de Dios es perfecto definitivamente, pero sí, fueron nueve meses y como yo digo, éste es mi tercer hijo. Empecé a escribirlo en enero de 2009 y estuve en esa etapa de creación hasta que nació, salió a la imprenta en octubre del año pasado y finalmente el 3 de marzo de este año comenzó a venderse a nivel nacional y en Estados Unidos. También se está distribuyendo en otros países de Latinoamérica.

¿A qué se refieren esos nueve capítulos?

Cada paso es un concepto que le permite a la persona descubrir íntimamente sus capacidades, quién es y el propósito que Dios tiene con cada uno de nosotros. Éstos han sido fundamentales en mi vida, en lo personal, profesional y en lo espiritual. Por eso, deseo compartirlo con otras personas para que ellas a su vez puedan ponerlos en práctica en sus vidas. Has estado viajando por varios países dando a conocer el libro.

¿Cómo ha sido la receptividad de la gente?

Desde que salió el libro he tenido una gira bien intensa dentro y fuera de los Estados Unidos. He estado en Guatemala, México, República Dominicana y Venezuela... Más adelante, África, con todo lo del Mundial, tengo la oportunidad de dar unas conferencias en Sudáfrica a las mujeres y a los jóvenes que están incursionando en el mundo del deporte. Afortunadamente, la gente ha sido muy receptiva, muy cariñosa, las conferencias han gustado mucho.

¿Qué se necesita para tener éxito?

Depende de lo que la persona considere como éxito. Yo considero que éxito no sólo se refiere a la fama, al reconocimiento publico, sino a que estés sólido contigo mismo como ser humano, que te conozcas de verdad. A veces, sabemos muchas cosas, pero no nos conocemos a mnosotros mismos. Para mí el éxito es esa relación personal con Dios que va avanzando día a día; es seguir su plan, no tu plan.

No cabe duda que has sabido combinar el hogar con el éxito profesional. ¿Tienes algún secreto?

Claro, eso no es algo que depende de una sola persona. Una familia depende de sus miembros y en particular de la pareja. Es importante que sean sólidos, que sean amigos, que sean compañeros... No solamente se necesita del amor, interviene también el apoyo mutuo, la complicidad, que estén los dos para todas las actividades. El apoyo de mi esposo en todo mi proceso y en todas mis actividades ha sido muy importante. Él siempre ha estado allí, apoyándome, y juntos hemos crecido y hemos podido desarrollarnos y seguir adelante con la familia. Y mis hijos son mi prioridad, por eso en mis viajes trato de que vayamos los cuatro juntos y de que, a pesar de que pierdan clases, puedan formar parte de todo.

Luego de haber sido Miss Universo 1986, ¿cómo entiendes hoy el concepto de belleza?

Ser bella no es el mérito de uno ni mucho menos. La belleza es verdaderamente lo que uno es como ser humano integral. Agradezco muchísimo, obviamente, los halagos y el haber tenido la gran dicha y el gran orgullo de representar a mi país y posteriormente a todos los hispanos como Miss Universo, pero definitivamente esas coronas ni dan felicidad, ni uno puede considerar eso como realmente la mujer mas bella del Universo. Es sencillamente un concurso. Eso no es quien es Bárbara Palacios.

Uno necesita estudios, trabajo, esfuerzo, sacrifico, empuje, desarrollo. Incluso, muchas veces puede ser una doble moneda, donde tienes que demostrar quién eres por encima de ese icono de belleza en el que te has convertido a través del concurso.

¿Tienes algún ritual de belleza?

Más que un ritual de belleza, yo creo que es una rutina para estar saludable. Siempre he sido una persona sana: me he alimentado bien, no fumo, no bebo, siempre me he cuidado. Los años te van demostrando cómo te has portado. Si no te has cuidado, si no te has querido desde la juventud, quizá entonces los años te van a golpear más fuertemente.

Mi ritual de belleza, por decirlo así, es portarme siempre bien conmigo misma. Amo los años, doy gracias a Dios por mis 46 años; espero envejecer, le pido a Dios todos los días poder ver a mis hijos crecer. No tengo ninguna preocupación ni por los años, ni por las arrugas.

Fuente: Revista Estética y Salud. Venezuela. Año 06 Edición Julio 2010

www.esteticaysalud.com.ve

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